lunes, 4 de noviembre de 2024

OCTUBRE, OCTUBRE...

 


OCTUBRE, OCTUBRE…

Vuelves de una pequeña y doméstica vendimia, todavía con las manos llenas de savia. Y de zumo. Regresas de liquidar la huerta, con los tomates verdes y ateridos ya de frío. Y de soledad. De recolectar las últimas manzanas, ebrias de vida ya y luchando a duras penas con la fuerza de la gravedad.

Hay algunos charcos, recuerdas, donde las avispas, errabundas de horizontes, agonizan doradas por el sol. Y luego, con las plantas arrancadas y amontonadas, para que se sequen, queda un silencio varado de resonancias, de vivencias, de estaciones marchitas que entran en el túnel duro e incierto del invierno.

Y tú te alejas de este cementerio que son los campos en otoño, donde la muerte dulce avanza por las hojas, por las ramas, pintando los paisajes de una música cadenciosa de marrones, de ocres, de amarillos, que son pinceladas que colorean la sinfonía del fin, precisamente. La acuarela de lo que se acaba. El lienzo, donde el dueño del tiempo termina el ciclo de la vida.
Y tú te alejas y escribes desde las Playas del Albir, donde el viento junta a capricho las nubes en figuras regorditas y misteriosas, que nacen y mueren en solo un instante luminoso, lleno de lejanía y de luz.


Y octubre llena la playas de ancianos con su otoño a cuestas y de niños que todavía no han entrado en la rueda del aprender a marchas forzadas. Y tú los miras como extremos del mismo círculo, que es una figura que no tiene extremos precisamente. Como puntos de la circunferencia de la vida que gira y gira. ¿O somos nosotros los que giramos en el eje inmutable del tiempo y sus estaciones?

Y las olas te hablan con un fru-fru de guijarros rodantes, con un zas-zas de avalanchas de agua sobre la arena, que provienen de no se sabe qué latido extraño, que bombea, sin duda, el corazón del reloj del impasible tiempo.

Alargas la mano y coges esa obra de arte, hecha de paciencia y de tiempo. Esa pequeña piedra llena de suavidad, de contornos que son como caricias, de curvas cinceladas por el tiempo. Para que se acompase mejor con la ola, para que ruede mejor. Hasta formar parte perfecta del movimiento único del tiempo.

Son los frutos del otoño. El parto final del tiempo que termina.

Y tú vas huyendo, sin saber, del campo a la playa. Como guijarro rodante , al que el otoño va persiguiendo, cincelándote también, limando tus ángulos. madurándote como a los membrillos que todavía tú no recolectaste. Acoplándote, en definitiva, con el tiempo escaso, pero único, que te ha tocado vivir.

Octubre, octubre...

En este tiempo de recogimiento de mitad del otoño siempre es bueno dedicar un tiempo a la lectura. REGRESO DEL SAUCE CURVO está arrancando con fuerza, ya es uno de los libros más regalados de su género. ¡No te lo pierdas! EN AMAZON:  https://t.ly/05tJH


lunes, 28 de octubre de 2024

HOY SE PUBLICA MI MEJOR NOVELA: "REGRESO AL SAUCE CURVO"

 



Dicen que el autor siempre está enamorado de la última novela que ha escrito, eso yo creo que es verdad. Pero no siempre cree que es su mejor obra. Yo sí que creo que lo es "REGRESO AL SAUCE CURVO". Porque no hubiera podido escribirla antes de ahora y porque ha sido necesario escribir todas mis obras anteriores.

Así que no puedo más que recomendarla, aquí os dejo el link de información y descarga:  

Amazon: https://t.ly/05tJH 

REGRESO AL SAUCE CURVO: La novela de las parejas de nuestra generación.  Un retrato, también, de la España de nuestra época, que llega hasta nuestros días.


jueves, 24 de octubre de 2024

HOLLYWOOD, HOLLYWOOD...

 



      Junto al Teatro Dolby de Hollywood


                Con mi chica. De recién casados, de nuevo. Junto al hotel donde se rodó Pretty Woman, en Beverly Hills, con Richard Gere y Julia Roberts.
  



HOLLYWOOD, HOLLYWOOD…
Una vez me dijo el actor Imanol Arias, mientras rodábamos nuestro cortometraje Victorita, Victorita…, basado en mi novela El día que fuimos dioses, que él protagonizaba:
–Todo en el cine es mentira, excepto lo que es la película en sí, que, a veces, también lo es.
Cuando nos acercábamos a las montañas donde está el famoso cartel de Hollywood, nos dijo Nico, nuestro guía:
–Ese cartel, que se instaló en 1923, no anunciaba los estudios cinematográficos, sino que era el reclamo de venta de una urbanización que se estaba construyendo. De hecho, el primer cartel ponía Hollywoodland.
Yo pasé por alto esta inicial decepción y, cuando terminé de hacer las fotos por la ventanilla del autobús, pensé que no importaba el cartel, sino el alma de Hollywood: el Paseo de la Fama, con sus cientos de estrellas en él.
Resultó que el Hollywood Boulevard está en un barrio cutre, feo y sin gracia. El guía nos dijo:
–Vigilad vuestras carteras, hay muchos “dedos largos” que hacen el agosto, mientras los mitómanos se embelesan con las estrellas de la acera.
Y, era una acera, en verdad. Ni muy ancha ni muy cuidada. Con las estrellas de los famosos sin orden ni concierto. Nada de Paseo de la Fama, sino una acerilla cutre, cubierta con frecuencia por vendedores ambulantes.
Fuimos al famoso Teatro Dolby, donde se entregan los Oscars. Su fachada y entrada no desentonan con la acera: vulgar, y sin chispa ni gracia alguna. Tiene, junto a él, dos grandes estatuas doradas del tío Oscar. Allí me quisieron hacer una foto, que es la que pongo, a pesar de que se me nota mucho la cara de pasmo que tengo.
Yo, lo que deseaba era encontrarme con mi musa. Aquella chica de melena rubia, labios envolventes y sonrisa dulce, que había poblado muchos de mis sueños de chaval en el internado de Sigüenza. Pero, me recorrí la acera y no di con ella, me dijeron que había más de dos mil estrellas, y que en la acera de enfrente también había cielo.
Pero, mi mujer y mis hijos tenían otras urgencias menos platónicas y más prácticas: comer. Y qué mejor que hacerlo en el mítico Hard Rock Café de Hollywood. Así que allí fui, no me quedaba otra, a ponerme en la cola. Se dan mucho postín en él, crean una fila artificial de decenas de personas, pero, cuando entras, ves un montón de mesas vacías. Otra mentira más.
Allí, comes rodeado de carteles de estrellas en las paredes y te hacen una foto de regalo. Bueno, te hacen varias más, que si deseas tienes que pagar a precio de oro. La comida, correcta, sin más.
Yo, ansiaba por volver a la acera y descubrir a mi estrella. Le pregunté a un vigilante que había en la puerta. “¿Monroe? –me contestó– Esa debe ser de las antiguas, ¿no? Pues no tengo ni idea, pregunte por ahí”. Le hubiera dado una patada en semejante sitio.
Recurrí a mi hija, la más experta con el móvil de todos nosotros. “Papá, he encontrado una aplicación, donde pones el nombre de la estrella y te lleva a ella”. La aplicación en cuestión existía, pero aquel día no funcionaba eso de “llevarte a ella”.
Desesperado, el tiempo se nos echaba encima –teníamos que ir a Beverly HIlls (otro día escribiré de él), el otro barrio mítico para el séptimo arte– mi hija encontró por fin una solución manual. Consiguió una foto de la estrella de mi querida Marilyn. Se veía el suelo y un poco del edificio que estaba a su lado.
Empezamos a mirar por los cuatro puntos cardinales y creímos localizar la fachada del inmueble. Estaba lejos. Así que allí nos fuimos los dos corriendo mientras mi mujer y mi hijo buscaban al guía para pedir algo de tiempo.
Por fin, llegamos. Y allí estaba. En el suelo. No había claveles ni rosas sobre ella. Me estaba esperando con la misma sencillez e inocencia que inundaba mis sueños adolescentes.
Sólo por capturar de nuevo aquellos recuerdos, habría merecido la pena esta visita a Hollywood. Sí, Hollywood, Hollywood… Descubrí, que no estaba en Los Ángeles, sino en algún barrio, soleado y limpio, de mi corazón.
Si quieres recordar, hazte con mi última novela: “REGRESO AL SAUCE CURVO”. Lo pasarás bien. En Amazon: https://t.ly/05tJH

En el Paseo de la Fama, junto a la estrella de Marilyn, a la que llegué con la lengua fuera y con el corazón en la mano.


Siempre en mi recuerdo.

PARA EL PROYECTO: LOS VIAJES DE UN ESCRITOR.

lunes, 21 de octubre de 2024

¡ME SIENTO BIEN!

 




El sábado, noche en el Teatro Amaya, donde está hecha esta foto. Viendo el monólogo del gran David Fernández, aquel que se inventó el personaje de Rodolfo Chiquilicuatre, que fue a Eurovision y todo.

 Su obra se llama "No estoy bien". Un título solo para quitarse presión, en una obra que hace disfrutar y reír al espectador a mandíbula batiente, porque está realmente bien, superlativo. Pasamos todos un gran rato. Y, además, buen síntoma, se nos pasó la hora y media en un pispás.

Yo, que no necesito quitarme ninguna presión, me siento realmente bien con mi última novela: "Regreso al Sauce Curvo". Tengo la ventaja de saber que la media docena de lectores que la han leído me la han puesto por las nubes.

Ya la podéis adquirir en digital a  precio de preventa (-70%), solo hoy, y también en edición impresa. No os la perdáis, amigos. En Amazon: https://t.ly/05tJH . ¡La novela de nuestra generación! Una gran historia de amor y un retrato de nuestra época.




miércoles, 16 de octubre de 2024

FIN DE TRAYECTO

 




En estos días de descanso en Alicante, tomo el sol, ceno donde me gusta y escucho música. Nada de leer, y, menos aún, escribir, que mi mujer no me deja.

Este tiempo en Altea y en El Albir es maravilloso. Veinticinco grados y mucha gente en las playas. Por la noche la temperatura solo baja cuatro o cinco grados y quedan una noches aún cálidas y muy agradables.

Vuelvo a Madrid con una música en mi cabeza. Es extraordinario poder disfrutar de todas las canciones, de todos los libros, de todas las obras de arte que el hombre ha producido desde siempre. Deberíamos estar agradecidos por todo esto y no ausentes y aburridos como se lleva en esta sociedad de la abundancia y de la decadencia que nos ha tocado vivir. Sus autores se marcharon pero nos dejaron sus corazones. Como haremos también nosotros dentro de no mucho.

Esta bellísima canción cerrará mi novela "Regreso al Sauce Curvo", como la música final en las películas mientras se ofrece el rodillo de los títulos de crédito, y los espectadores, y los lectores, saborean ese bouquet único que les ha dejado un buen film o un buen libro. Eso espero.

A mí siempre me transportará a estos días estupendos de descanso,  mientras recordaba a todas las personas que un día me quisieron, a las que dedico este libro, y a todos los artistas que un día nos precedieron.

Ahí va la música: https://www.youtube.com/watch?v=LX18ghuGhXM

Mi novela: ya se puede reservar en digital y en unos días se podrá adquirir también en papel: en Amazon: https://t.ly/05tJH



martes, 8 de octubre de 2024

¡POR FIN...ESCAPAR!

 


Hoy es un día de gozo para mí. He acabado por fin mi novela "REGRESO AL SAUCE CURVO". Los que la han leído me dicen que es lo mejor y más completo que he escrito. 

Para los amigos, y lectores tempraneros, ya se puede reservar a precio de amigo en Amazon.

https://t.ly/05tJH

Yo me escapo unos días  a descansar en mi refugio de Alicante, para a la vuelta bautizar a este niño y darlo a conocer como merece. Pasadlo bien, os dejo con este poema que escribí hace algún tiempo.


Escapar contigo

Si fuera posible
atravesar esta oscuridad.

Si fuera posible
huir de esta prisión,
escapar.

Romper estos lazos invisibles,
elevarme sobre la ciénaga,
poder volar.

Ir atrás en el tiempo,

si fuera posible,
volver a respirar.

Perderme entre la gente,
sin rastros del pasado,
vivir como un niño,
volver a empezar.

No me digas que sueñe,
que cree mundos nuevos,
que me vuelva a levantar.

Sólo quiero cerrar los ojos,
apagar la luz,
de este desván.

Solo quiero ser libre,
con otras cadenas,
en otro lugar.

Volver a ser cobarde.
Perder la cabeza de nuevo,
que sea otra vez lunes
…y escapar

Solo quiero eso,
escapar de aquí,
contigo,
huir los dos muy lejos
y buscar el mar.




jueves, 3 de octubre de 2024

LO MÁS IMPORTANTE.

 

Súper atareado estos días, recogiendo y valorando las aportaciones de la media docena de lectores de confianza de mi nueva novela REGRESO AL SAUCE CURVO, que me están haciendo llegar.

Pero, hoy, dejo los trastos para mejor ocasión. Hoy viene a visitarnos nuestro hijo desde la London Business School, donde se encuentra cursando un MBA. Llevamos dos meses sin verlo, así que no hay nada más importante este finde que recibirlo como se merece.

Y celebrar su primer artículo en la LBS, en el club de private equity, que, hoy, recoge en su Linkedin. Un gran orgullo y una gran envidia sana, yo nunca podría escribir, ni de lejos, en un inglés tan bueno como el suyo. ¡¡Enhorabuena!!

No hay nada  que alegre más a unos padres, que observar el crecimiento de sus hijos. Guillermo está compitiendo allí, en la primera división de las finanzas internacionales, los retos y las dificultades son muchas, pero los resultados no se harán esperar. ¡¡Hoy brindamos por ello!!