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martes, 21 de abril de 2026
RELATO EN AMÉRICA
ATERRIZAJE EN MADRID
Vuelvo a Madrid tras estos días junto al mar, misterioso y calmo este largo finde, y me meto de lleno en mis cuitas, muchas de ellas buscadas, y otras obligadas y soportadas porque no queda otra, claro.
Vamos a empezar con las buenas, por supuesto. Me escribe Amazon para decirme que mi libro Lejos del Sauce Curvo ha sido seleccionado para su colección de pago Prime Reading . Cuánto me alegra que esta novela que recoge las ganas de vivir, y aun de sobrevivir, de aquella generación que fuimos jóvenes durante la transición, pueda ser degustada por aquellos lectores más exigentes. Aquellos que quieren disfrutar con lo mejor de lo mejor.
Yo solo puedo decir que esta novela se llevó una buena parte de mí mismo, también de muchas de las personas que me rodearon entonces, cuando trasteábamos juntos por los acordes de nuestra corta vida y de nuestro recién estrenado corazón de adolescentes y jóvenes primerizos. Todo muy literaturizado y con nombres cambiados, por supuesto. Pero, en mi opinión, un buen fresco, un completo retablo de aquella época tan importante para nosotros, y para nuestro país, que nos tocó vivir. Lejos de donde habíamos nacido y cerca del mundo nuevo que entraba a marchas forzadas en nuestra mente y en una España que se abría al resto del mundo tras muchos años de aislamiento y de oscuridad.
El mundo del cine se acerca a mí de nuevo. Parece que habrá proyecto. Toco madera. Espero que en la reunión del próximo lunes sepa a qué atenerme.
Mi hijo, Guillermo, termina en estos días su MBA. Estamos cruzando los dedos porque se concrete la oferta verbal que le han hecho para trabajar en Londres los próximos tres años, en lo que a él más le gusta. Ojalá lo consiga y materialice este sueño que lleva persiguiendo desde hace unos años en el que le hemos acompañado y apoyado en todo lo que estaba en nuestra mano.
Y, luego, me esperan esas obligaciones de hacer la declaración de la renta y otros muchos temas administrativos, preparativos, operativos y la madre que los parió. En fin, no queda otra, como dije arriba.
Según termino este post, reparo en que en mi canal de you tube tengo mi primer videoclip que supera las 4000 visitas. Supongo que algo que ver tiene el que utilizo una música pegadiza de Enrique Iglesias, pero, en cualquier caso, para un youtuber como yo, que anda a pecho descubierto sin apoyo alguno, en las inmensas aguas de las redes universales, tiene mucho mérito convencer al algoritmo de You Tube de lo que lo muestre. O yo me lo doy a mí mismo, el mérito, digo. Y, si, además, es un vídeo sobre una novela mía: Regreso al Sauce al Sauce Curvo, protagonizado por mi chica, está justificadísima esta alegría que siento, claro.
Así que voy a ver si convenzo a mi wife, para irnos este verano, si es posible, tenemos la agenda superllena, a recrear este viaje por las Rías Bajas de Galicia, que hicimos hace 37 años, nada menos, cuando llevábamos apenas cuatro meses de casados. ¡Qué tiempos! Yo mismo, a veces, veo este vídeo, para llenarme mi interior, otra vez, de toda la luz e ilusión que desprende. ¡Bendita juventud! Que no desaparece, eso al menos creo yo, como todo lo que hemos vivido, sino que queda incorporado a nuestra experiencia vital para siempre. ¡Viva lo que una vez fuimos, porque eso conforma la mayor parte de lo que hoy día somos!
Unas fotos de Alicante:
Subida al faro del Albir en un atardecer bellísimo.
La Cala de Finestrat:
miércoles, 15 de abril de 2026
EL MAR OTRA VEZ. VUELVE EL CINE.
Mañana salgo para mi cabaña de Alicante otra vez. La verdad es que me apetece mucho. Y eso que no me lo esperaba. Tras nuestro reciente viaje por las Américas no tocaba, pero nuestro hijo quiere pasar unos días allí con unos amigos y hay que preparar mínimamente aquello.
Junto a esta buena noticia, recibo otra tan placentera, o más. Me llama mi carpintero alcarreño y me dice que, ¡por fin!, tiene nuestras estanterías para el minimuseo de los recuerdos que quiero poner en El Sauce Curvo. Así que a la vuelta iremos a conocer a nuestro mueble. Y a instalarlo, por supuesto. ¡Vamos a ver cómo queda esta idea, una vez implantada en la realidad. A veces estas ensoñaciones acaban en un fiasco terrible. Y otras, sin embargo, en un chispazo luminoso que nos alegrará de por vida. Ya veremos.
Y, a la vuelta, me espera el cine. Dudaba yo si este año volver al séptimo arte, tras el descanso del año pasado. Cada vez me cuesta más meterme bayo el yugo de un proyecto colectivo. Debe ser la edad, o qué se yo, una rebeldía que me lleva a tirar solo por los caminos personales, y marginales, que me apetezcan.
Pero, hay un proyecto que me ofrece mi productor de siempre sobre el mundo del altruismo, que puede ser un piloto para algo más grande. Y me voy a meter de hoz y coz. Ya veremos a ver cómo salimos de esta. Y, claro, la consecuencia inmediata: mi novela, más que parada, casi olvidada. En fin, esperemos que en junio hayamos terminado este documental que voy a escribir y a dirigir, si nada se tuerce, en este mundo tan precario de la financiación al séptimo arte, uno no las tiene todas consigo, ni mucho menos.
Así que pasadlo bien. ¡Y hasta la vuelta!
sábado, 11 de abril de 2026
¡FELIZ CUMPLE!
Hoy vamos a celebrar tu cumpleaños. Echo la vista atrás y ha sido un año muy especial para ti. Muy especial para todos nosotros.
Nuestra niña, la más bonita, de la nana se ha hecho mayor: una mujer completa. Qué día tan especial disfrutamos el pasado veintiséis de abril. Nunca olvidaré entrando contigo en la iglesia y ese vals mágico y emotivo que bailamos juntos.
Todavía, de vez en cuando, te veo, nos vemos, en este vídeo clip que es un pequeño resumen de aquel día tan bonito.
https://www.youtube.com/watch?v=EnwHqTOSUwg
O, en este otro, que conseguí editar con imágenes que me regalaron media docena de invitados con esa preciosa canción que tú elegiste: TODOS LOS BESOS.
https://www.youtube.com/watch?v=82QexMZMJwU
Sí, una gran mujer, que es también una profesional completa. ¡Enhorabuena por ese Executive MBA que conseguiste sacar en el IE, combinándolo con los preparativos de la boda y la reforma de vuestra casa! Eso dice mucho de tus capacidades, de tu fe, y de no regatear esfuerzos. ¡Enhorabuena, de nuevo! Y tus padres, tremendamente orgullosos con su niña. El mes que viene viviremos un día emocionante con la ceremonia de tu graduación.
Como lo han sido estos recientes días que hemos pasado juntos en la Costa Este Americana, en ese viaje maravilloso, que tú organizaste y preparaste al milímetro, como haces todas las cosas.
Fantasmeando juntos por Nueva York en el autobús descubierto.
Atardecer bellísimo en un Boston helado.
jueves, 9 de abril de 2026
ES POR TI
ES POR TI
Llega nuestro aniversario y quiero escribirte, como decía Serrat en su famosa canción dedicada a su esposa, para halagarte y para que se sepa, que son dos de las más bellas e importantes razones que existen para hacerlo.
Empieza otro año y me siguen inspirando tu sonrisa y tu alegría. He buceado de nuevo entre las fotos y las películas de nuestros comienzos y allí estás tú, vestida con ellas, como siempre.
Sí, es por ti, por lo que los días siguen teniendo sentido. Es por ti, por lo que el futuro sigue brillando allá a lo lejos, con la fuerza renovada de tu sonrisa y de tu alegría, de tu presencia a mi lado.
Yo he escrito mucho sobre ellas. Para ti y para el público. Rescato de mi memoria algunos versos:
Tu sonrisa
Yo me cuelgo de tu sonrisa / que es como una luna / que se columpia en el firmamento / luminosa, / eterna y, / sobre todo, / indefensa.
Porque tu sonrisa / no tiene barreras, / ni escudos, / ni empalizadas.
Solo es una invitación continua / a que me adentre / en tu corazón.
Tu alegría.
Me conquista tu alegría, / cómo chispean tus ojos / cuando nos miramos.
Esa luz que traspasa / mis pupilas / al verte / y me llena / de una dicha tan grande / como un día de sol.
Tu alegría es cálida / estimulante. / Igual que tu sonrisa / que es como una mañana de domingo / que nunca se termina.
Me enamoro cuando hablas, / sin parar, / como trinan los pájaros, plenos de alegría en primavera / de las cosas que pasan / en el mundo / o / a ti y a mí.
Tu alegría me enchufa / al lado bueno / de la vida, / ella es la corriente / que ilumina mis días / y dora / de luz / las inciertas esquinas / de la calle.
Sí, me conquista / tu alegría / esa suerte de tenerla / a mi lado.
Sé que es / un regalo / de oro / del dios / de la vida.
Brindo hoy porque sigan muchos años más a mi lado. Porque Dios me dé la sabiduría suficiente para que sepa alimentarlas y siempre brillen en tu rostro.
¡Por muchos más aniversarios llenos de amor y vida siempre juntos!
VÍDEOCLIP “ES POR TI”: https://www.youtube.com/watch?v=qLVxWzeCoJ8
martes, 7 de abril de 2026
¡NO DEJÉIS QUE NOS MATEN! (Para el proyecto "Destellos")
El otro día paseábamos por Washington. Era de noche y la ciudad se mostraba vacía a esas horas. Hay cientos de miles de funcionarios que trabajan para el Gobierno Federal que duermen fuera del DC. Pero no los más importantes, claro.
Llegamos a las cercanías de la Casa Blanca, todo lo que nos dejaron. Son tiempos de guerra y hay que tomar precauciones. Podían divisarse luces en algunos despachos del complejo que la rodea, seguro que en el Pentágono habría muchas más. Supuse que iluminarían mesas, planos, estrategias, botones que pulsar para desencadenar ataques terribles, para sembrar de destrucción lejanas ciudades que dormirían encogidas en ese momento esperándose lo peor.
Sí, son tiempos de guerra. Pensamos, inocentes de nosotros, que esta será la última o que es diferente a las demás. Todos esos miles, millones de guerras, que pueblan nuestra historia, quiero decir, el reverso negro, terrible, de nuestra memoria colectiva, siguen ahí, y vuelven, de vez en cuando, para recordarnos lo más horrible de la faz humana.
Alguien dijo, ahora no me acuerdo quién, que se tardan decenas de años de paz para construir a un hombre, pero la guerra solo necesita un segundo para degradarlo y simplificarlo en un animal sanguinario.
Hay estudios muy sesudos sobre las causas de las guerras. A mí, mientras me crece el dolor por las silenciosas y pacíficas calles de la capital del mundo, se me antoja que la única importante, que las engloba a todas, nos la dijo Thomas Mann: “La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz”.
Y las guerras modernas son más cobardes todavía. Antes, los reyes iban al frente de sus ejércitos y caían derrotados o muertos sobre las praderas. Ahora, los mandamases actuales se sientan en mesas impolutas como las que imagino cerca de mí, se toman un té mientras extienden su índice sobre esos mapas que ya no serán los mismos a la mañana siguiente, donde todo quedará reducido a una simple estadística que estará debajo del manipulado relato que ofrecer a la prensa. Sí, la distancia aumenta la frialdad y el terror, y nos lleva a la cima de la crueldad y el desdén del ser humano hacia sus semejantes.
Sí, “La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que sí se conocen pero que no se masacran”, como nos dejó dicho el gran poeta francés Paul Valery.
Y la injusticia de las guerras nos la expuso de forma palmaria el político británico Arthur Neville Chamberlain: “Para hacer la paz se necesitan dos; pero para hacer la guerra basta con uno sólo”. Por eso, es muy difícil que no haya guerras. A veces, son el capricho de la vanidad, del egoísmo, o de los complejos y taras de quien puede hacerla. Ya nos dejó dicho el poeta alemán Friedrich Von Logau: “Combatirse a sí mismo es la guerra más difícil; vencerse a sí mismo es la victoria más bella”. Pero, hay quien prefiere vencer a los demás, antes que a sí mismo, claro. Ese es el problema.
Muchas guerras no empezarían si se hablaran antes las partes, si se miraran a los ojos, si se conocieran las razones de cada cual. Ya nos lo reflexionó el cantante y músico Bob Marley: “Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos”. Vayan sustituyendo color de la piel, por color de las creencias, de las formas de vida, de los colores de la envidia y encontrarán la raíz de muchas guerras.
Muchas veces las guerras estallan por un momento de locura de alguien que puede provocarlas. De hecho, es la razón más frecuente. “Basta el instante de un cerrar de ojos para hacer de un hombre pacífico un guerrero”, nos dejó dicho el escritor Samuel Butle.
Y una vez iniciadas, ¿cómo se terminan? A veces la espiral de destrucción, venganzas y dolor, dura años, se extiende por varias generaciones. A mayor incomunicación entre las partes, mayor rencor, violencia y profundo odio que aleja más y más la paz.
Alguien que hizo muchas lo definió muy bien: “En la guerra, como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca” (Napoleón, emperador francés).
Sí, la única forma de prevenir las guerras es establecer lazos de complicidad, de comunicación y de diálogo con nuestros semejantes. Y la única forma de acabarlas es recuperar esos lazos lo antes posible. Volver a mirarse a los ojos. Estar cerca. Hablar. Y solventar así las diferencias.
Regreso a mi hotel en Washington. Importantes escritores reflexionaron antes que yo sobre la guerra, como puede verse arriba. A lo mejor no sirvió para nada. Pero yo, quiero volver a hacerlo, necesito hacerlo. Quizás sea lo único que pueda hacer. Y siempre sirve para algo, trato de convencerme, siquiera para hacerse uno mismo un poco menos guerrero, un poco más dialogante, un poco más pacífico, en suma.
Rememoro en mi mente un destello que a mí me impresionó mucho. De otra guerra, pero, qué más da, todas las guerras son iguales. Es una bella historia, de sentidas imágenes y una música y un canto que estremecen.
MISS SARAJEVO
Sarajevo fue una ciudad maldita, con un asedio que es el más largo en la historia moderna: cuatro largos años entre 1992 y 1996, por las fuerzas serbias tras la desintegración de Yugoeslavia.
Fue bombardeada sin piedad día tras día, masacradas sus gentes por cientos de francotiradores, violadas sistemáticamente sus mujeres en los barrios que controlaron los serbios. En mitad de tanta barbarie, en 1993, algunos ciudadanos de la resistencia quisieron decirle al mundo entero que la guerra no podría con ellos, organizaron un concurso en un sótano para decidir cuál era la mujer más bella de la ciudad. Sí, belleza frente a barbarie. Una chica de tan solo diecisiete años, Inela Nogic, con el futuro pintándose en sus ojos, ganó. Y quiso mandar, a todo el que pudiera verlo, este mensaje que titula también este artículo: ¡No dejéis que nos maten!
Dos años más tarde, en 1995, Bono, el cantante líder de U2 financió con su grupo un documental estremecedor que se llamó Miss Sarajevo. Junto con su productor Brian Eno, compusieron una bellísima canción e invitaron a cantar en ella al gran Luciano Pavarotti.
Escucho de nuevo esta canción que sirve de trasfondo a parte del documental y me conmueve, de este, la alegría de sus niños, el futuro pintado en las pupilas de Inela y, sobre todo, el grafiti estremecedor del final: “Welcome to Sarajevo” (bienvenidos a Sarajevo), la ciudad maldita donde empezó la primera guerra mundial, asediada luego en los noventa con saña y crueldad durante cuatro largos años, como dije antes. La guerra dejó tras de sí 300.000 muertos o heridos, de los cuales 40.000 fueron niños, 50.000 mujeres violadas, 300.000 personas sin hogar y 1.200.000 refugiados.
https://www.youtube.com/watch?v=gdczQ2LsY0I
En 1995 U2 y Luciano Pavarotti cantaron en Módena (Italia) “Miss Sarajevo” y, seguro, que sus versos aceleraron el fin del conflicto:
“¿Habrá un tiempo para la primera comunión? ¿Y para los árboles de la Navidad? ¿Habrá un tiempo para el lápiz de labios y para pasear por la calle mayor buscando el vestido más bonito? ¿Habrá un tiempo para los diecisiete años?… “Aquí viene ella, a recoger su corona… Todo el mundo la mira…”
Luciano Pavarotti, para mí, sin ser un experto en ópera, ni mucho menos, ha sido la voz más bonita y estremecedora que yo he escuchado nunca: me conmueven, una vez más, estos versos, sobre la paz deseada, todavía inalcanzable, pero que algún día vendrá: “Y cuanto más te pienso / más te amo / Y cuanto más te amo / más te pienso…”
“Si tú estuvieras aquí…
Si tú estuvieras aquí”
Ahí va este concierto maravilloso: https://www.youtube.com/watch?v=LWXQdw-YvVM
En 1997, U2 pudo por fin cantar Miss Sarajevo en su ciudad. Hoy es una de las más prósperas de la antigua Yugoeslavia.
Me quedo con esta bella noticia que me llena de optimismo. Porque el hombre no es solo guerra y destrucción, también anidan en su mente buenos sentimientos, esfuerzos increíbles, generosidad sin límite, valentía decidida y un amor inmenso.
Y, después de la guerra, cobran sentido las palabras finales que Bono le dirige al público en su idioma, que proceden, cómo no, de un poeta local: Ivan Gundulic.
"O lijepa, o draga, o slatka slobodo"
“Oh bella, oh querida, oh dulce libertad".
domingo, 5 de abril de 2026
DE VUELTA A MADRID!
Tras diez días intensos de conocer, de disfrutar en familia la Costa Este Americana, vuelta a Madrid. Siempre, cuando vuelvo de viaje, pienso: "de Madrid al cielo". Hasta que, pasado un tiempo, necesito desplazarme por otros universos, por otros cielos estrellados, hasta que vuelvo al mío, al de siempre, donde quiero estar. Y eso son los viajes: el placer de escapar, de ilusionarse, de soñar. Y, luego, el placer de volver, de seguir con tus cosas, con tus rutinas... Hasta el próximo salto. Y así se va pasando la primavera, o el verano, o el año, y quién sabe si la vida entera, llena de sus adagios y sus allegros, con sus vaivenes, con el frufrú de su oleaje, con sus idas y venidas, ¡que los viajes explican tan bien!
Lo hemos pasado estupendo y me prometo escribir de cada una de las cuatro grandes ciudades que hemos visitado. Espero cumplirlo en breve,
Hoy lo voy a dedicar a descansar. Dejo unas cuantas fotos de recuerdo y un vídeo simpático sobre un momento en la noche de Nueva York: Ahí va: https://youtu.be/N8ts7MM8FRM
Guille, motivo de este viaje. Nunca olvidaré cuando nos enseñó Harvard y el MIT en Boston. Y, por su puesto, su universidad, la mejor del mundo en finanzas: la Wharton en Filadelfia.
Con mi chica en el obelisco de Washington.
Ali y Rubén bajo los cerezos maravillosos de Central Park en Nueva York.
Atardecer en Boston.
Fantasmeando en el autobús descubierto por Nueva York.
New York, New York... Siempre.



























