martes, 12 de noviembre de 2019

EL ESCRITOR Y SUS PERSONAJES: "LAS ETAPAS DE JUANITO"




   

      Al poco de casarme, tuve unos vecinos inefables, singulares y majísimos pero que, como tantos otros que luchaban por combinar sus exitosas carreras profesionales a la par que organizar la educación de sus hijos, acabaron por perder la brújula de su agenda y no sé si inclusive la de su propia vida: terminaron divorciándose y yéndose cada uno por su lado, con unas peleas tremendas por la custodia de sus hijos, según supimos luego.

     Yo por aqueños años no escribía con regularidad, solo tomaba notas y hacía bocetos sobre personajes e historias para un libro futuro y soñado que escribiría cuando tuviera tiempo, lo cual ocurrió por fin nada menos que veinte años más tarde.

     Esta historia  habla de todo ello. Y cuando un buen amigo y también escritor, Salvador Ortiz Serradilla,  me pidió una colaboración para su revista literaria Estilo Áureo, que acababa de lanzar, me acordé de mis vecinos que tenían un hijo que se llamaba Juanito y también de mí mismo y de mis circunstancias de aquella época.

    Años más tarde "Etapas" formó parte de mi libro "Los mejores 101 momentos de amor", el cual, posteriormente fue llevado a formato de voz, para la editorial Audiomol que lo distribuye en formato audio para toda España junto con la plataforma Storytel (https://www.storytel.com/es/es/books/562410-Los-mejores-101-momentos-de-amor), encargándose Amazon.com para el resto del mundo.(https://www.amazon.com/dp/B078HSM89Y/ref=sr_1_2?__mk_es_US=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&keywords=francisco+rodriguez+tejedor&qid=1573590897&sr=8-2)
   
     Un placer poder escuchar ahora en la sugestiva voz de Albert Cortés, a los personajes que están detrás de la historia de mis vecinos, y de tantos otros de nuestra generación, pero también de mí mismo que, afortunadamente,  surfeé las olas de aquellos años premiado sin duda por la suerte y el escarmiento en cabeza ajena que aprendí mientras practicaba, casi clandestinamente,  el arte de la literatura.


     ESCUCHAR "ETAPAS" aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=3R3fRDZLnvk&list=UUd5x7eYfToKKi-8IHT1NeNA&index=1



     

martes, 15 de octubre de 2019

INTERNET, ¿UN MUNDO SOLO DE APARIENCIAS?




     INTERNET, ¿UN MUNDO SOLO DE APARIENCIAS?
Hace ya casi 400 años, en 1637, Descartes pronunció una de las frases más rotundas de la historia, en su famosísimo Discurso del método: Cogito, ergo sum: “Pienso, luego existo”. Donde definió al pensamiento racional como la única vía de avance, de investigación y de sabiduría de la humanidad. Hoy es considerado todavía como el padre de la filosofía moderna.
Pero hoy también muchísima gente, que probablemente ya ni recuerda quién acuñó la famosa frase, podría decir asimismo: “Uso internet, luego existo”...

NUEVO ARTÍCULO DE OPINIÓN PARA EL PERIÓDICO IBEROECONOMÍA DE MI SERIE: "LOS RETOS DEL MUNDO QUE VIENE". Leer aquí: https://iberoeconomia.es/…/los-retos-del-mundo-que-viene-h…/
Espero que os guste.


sábado, 5 de octubre de 2019

ANCHO CIELO





Pronto  navegará por tus venas
el corrosivo óxido que aniquila
todo lo que encuentra.

Ese día morirán también algunas flores
como brotes de sangre
roja en el verde del jardín.

Y algunos pájaros se desplomarán
en pleno vuelo
como estallan en el aire
las pompas de jabón.

Quedará todo lo que tú hiciste
esparcido sin pudor sobre la mesa,
hasta que lo recoja el plumero del tiempo,
que llena de cosas inservibles
los contenedores de tu calle.

Y, en unos años, serás
la tumba sin nombre,
el rincón olvidado
que nadie visita.

¿Qué quedará de ti?
¿Solo la fugacidad de la fragancia de la rosa,
o el escorzo, brevísimo, de un ave alegre que cruza el cielo
 en un instante de luminosa eternidad?

 Serás, más bien, esa brizna seca
que arrastra la lluvia,
por las sinuosas laderas,
que llegan hasta el río en  el que flotan
los troncos de esos árboles caídos
a los que carcomió el reloj 
del tiempo y de la vida.

Formarás parte pequeñísima
de ese légamo, entrañable e infinito,
que abonará las  fértiles riberas,
donde crecerán de nuevo
 la alegría
 y la belleza de las flores.

 Donde asentarán sus raíces
 los nuevos y esbeltos árboles,
en los que anidarán los gráciles
 y cantarines pájaros,
que harán alzar la vista 
a los curiosos niños,
revestidos de inocencia
y de futuro.

 Que jugarán llenos de contento
con ese breve  instante
 de tiempo y de luz,
 que  iluminarán tu silueta
 de nuevo otra vez

 Como cuando observabas los brotes
rojos en el verde del jardín.
Y un vencejo cruzaba,
 raudo,
 por los confines
 del ancho cielo.






DE POEMAS DEL ÚLTIMO CAMINO Y DE LAS ÚLTIMAS FLORES.



viernes, 13 de septiembre de 2019

NUESTRA PELÍCULA "SEMILLAS DE ALEGRÍA" SE ESTRENA EN MADRID.






Anoche tuvimos el preestreno en los CINES VERDI de MADRID, donde los miembros del equipo  hicimos realidad el sueño de visionar juntos en la gran pantalla nuestra peli. Un servidor como uno de los Productores Ejecutivos del film en el que, además, me animé a hacer un cameo como actor, ¡Dios me pille confesado! Lo pasamos muy bien, hubo photocall, prensa y discursos. ¡Y, sobre todo, mucha emoción!

La película se estrena en estos mismos cines de Madrid y Barcelona mañana sábado 14 de septiembre, ver también calendario de proyecciones en otros cines de Madrid y de España en la web: https://www.semillasdealegria.es/calendario/

Rodada en Angola, Colombia y Aranjuez(España), narra la historia de varios niños y adolescentes de estos países que tratan de sacar sus sueños adelante. Os animo a verla, lo pasaréis bien.

La peli se proyectará además en buena parte de los colegios de España,  de forma gratuita, como una forma más de educación en valores, con el apoyo de varias organizaciones y una campaña de crowdfunding para el público en general que desee participar. Información en la web.


Un placer para mí haber tenido la oportunidad de participar en este proyecto, gracias a la invitación de Manuel Serrano, responsable de la productora "Tus Ojos" y a la directora del film Cristina Linares. 

Algunas fotos personales del preestreno:


Con Raúl Mota, director de fotografía y productor, con el que colaboro en otros proyectos



Mi musa, también cinematográfica, en el photocall.












domingo, 8 de septiembre de 2019

TE QUEDAS CONMIGO










TE QUEDAS CONMIGO

            Cuando te fuiste me dijeron los familiares y amigos: “Ahora tendrás que aprender a vivir sin él”. Pero ha pasado ya el tiempo suficiente para saber que no será así, porque te quedarás siempre conmigo.  Me diste tu nombre y un millón de cosas más que fui descubriendo con el tiempo, inclusive sigo haciéndolo todavía ahora, quiero decir ahora inclusive más.
            En mi libro “Memorias del Sauce Curvo”  sabes que escribí que los primeros años de nuestra vida generalmente están iluminados por el resplandor de la madre, pero que cuando la figura del padre emerge, se destapa por fin, te das cuenta de que su influencia será igual de significativa y tremendamente especial si eres también hombre. En dicho libro, aunque es una novela de ficción, cuento muchas anécdotas verdaderas que tuvimos juntos, como aquella en que me salvaste la vida cuando nuestro carro volcó en los verdes campos del Unquer.
            Muy pronto descubrimos juntos que yo sentía, me emocionaba, mayormente como mamá, pero que mi cabeza, mi manera de pensar, eran terreno tuyo. Y a eso te dedicaste con ahínco y perseverancia. Durante toda tu vida, sin cejar ni un solo día en tal empeño.
            Me enseñaste a leer textos varios años antes que en la escuela y, sobre todo, números interminables de trillones y trillones.  A tocar la guitarra, aunque nunca se me diera bien, que tú sabías de oído como músico de ronda del pueblo que eras y a jugar a las cartas en las tardes lluviosas de invierno. A ser un buen hortelano y a cuidar la tierra, a disfrutar del buen comer y del buen vino pero, también, a dejar de fumar si te lo propones y, sobre todo, a amar los libros, de los que tú te leías en tu última época más de cuarenta al año,  principalmente de la Guerra Civil.  Y, por supuesto, todos los míos y varias veces, porque has sido sin ninguna duda mi mejor lector. Un lector elogioso y animoso pero, también, exigente y crítico.
            Me disteis una gran formación en momentos dificilísimos para vosotros,  y te preocupaste de encaminar mis primeros pasos laborales. Puedo decir que lo más importante que sé de los negocios lo aprendí, no en la universidad, sino contigo, cuando tú cerrabas las compraventas o los alquileres inmobiliarios que te agenciabas, y yo, un joven estudiante entonces, me encargaba de redactar los contratos. “Pero, papá, yo no domino esto, solo corto y pego de aquí y de allá.” “No te preocupes, hijo, lo más importante es la cara de la persona y este no nos va a fallar”, decías. Y así era.
            Hemos tenido millones de conversaciones durante todos estos años, y hemos dado miles de paseos en Madrid o en El Sauce Curvo,  y puedo decir, sin miedo a equivocarme, que no me he tomado con nadie tantos vinos y cervezas como contigo, en los innumerables bares y cafeterías en los que quedábamos para hablar de tu vida, de la mía y de esta en general, y a las que tú acudías con tu inseparable periódico “El Mundo” bajo el brazo para llevar ventaja e intentar ganar todas las batallas dialécticas. Porque los hijos, ya lo sabes, crecemos más rebelándonos contra nuestros padres que acatando sus consejos. Y nosotros discutíamos tanto como nos queríamos, es decir, muchísimo. Pero siempre nos fuimos leales el uno al otro, empezando por la misma mujer que ambos amábamos. ¡Qué hubiera sido de mí, sin ti!
            Tomamos el último vino el día anterior a tu breve y postrera estancia en el hospital y me demostraste que es posible  esperar la muerte sentado tranquilamente a la puerta de tu casa, como se espera al autobús que llega puntual a su cita. En tu caso pasados ya los noventa y cuatro años. Una vida completa.
            Siempre fuiste para mí, y sigues siéndolo, una roca gigantesca, un cimiento lleno de amor propio, de resistencia, de fortaleza y de ambición para tu familia, curtido en una época dificilísima y llena de escasez.
             Y sé, además, lo más principal de todo: que yo he sido, y soy, (como mi hermana, por otra parte, lo es en hija), el hombre más importante de tu vida...   ¿Por qué entonces voy a vivir a partir de ahora sin ti?
             Si ahora además es inclusive más fácil todavía, porque ya no tengo que coger el teléfono para llamarte, ni tú ponerte los audífonos para  entenderme.
             Ni siquiera, ya lo ves, tengo que ir a tu casa, o tú a la mía, o a una cafetería, para estar un rato juntos.
            Y hablar de nuestras cosas y del mundo. Como hemos hecho  siempre.
           Porque tú nunca me has abandonado, digan lo que digan. Y yo sé, además, que siempre te quedarás conmigo.



           ¡SIEMPRE EN MI MEMORIA!

jueves, 15 de agosto de 2019

AGOSTO EN MADRID



Me pides que te escriba
desde la poesía.

Y yo lo hago cerrando
 las barras de los bares
y abriendo las puertas de las jaulas
para que salgan afuera 
todas las palomas.

Esas que están hondas, 
y que sabes
que me pican en el pecho.

Espero una madrugada blanda,
de las que convierten los sentimientos
en una capa de rocío
que brilla en el césped de los parques.
O en las escuetas y verdes camisetas
de las chicas de pecho leve
y sonrisa enigmática
que ya no me esperan.

Desayuno bajo el palio de los toldos
de esas cafeterías imposibles
llenas de camareros suplentes
y de clientes como momias
sobre los que se posan las moscas,
o tal vez los buitres gigantescos y sombríos
que se comen la tristeza.

Deambulo errático por las aceras
yendo de sombra en sombra,
como lo hacen los vencejos por el cielo
saltando de estrella en estrella
para que no los derrita este sol
implacable y fiero.

Y son la misma todas las esquinas
a las que me lleva este GPS
 desorientado y febril
que es Madrid en agosto.

Donde el asfalto se licúa a nuestro paso
y nos va convirtiendo en agua.

En este sudor inagotable
que solo es el llanto
por todos aquellos que nos duelen,
y que ya no están en este Madrid hostil y vacío,
poblado únicamente de ausencias.

Esas que nos arden por todos 
los rincones de nuestro corazón,
que es el sitio
desde el que te escribo,
en este banco solitario.

No sé si desde la poesía
o  desde la poca tinta que me queda,
cuando se acerca  de nuevo la noche
           y otro día se despide por fin.

De POEMAS DEL ÚLTIMO CAMINO Y DE LAS ÚLTIMAS FLORES.







sábado, 13 de julio de 2019

LAS ÚLTIMAS FLORES





Ya las mariposas no vuelan
 ebrias de lontananzas.
¿No ves qué dulcemente se mueren
ahogándose entre las aguas
              que arrojó la tormenta?

Y tu sonrisa azulada,
es, tras la borrasca,
solo un cristal más,
que flota en el mar de Tasmania.

Donde desaparece nuestro pasado
y se acaba el tiempo
     y todo lo que significaba.

La luna ya no me engaña.  
Ni su bufanda hecha de algodones
y de distancia…
y de pétalos de estrellas
         rotas, apagadas.

No me pidas que no salte
la pared de la última valla.
Ni que me aleje más despacio
en esta carrera corta,
        alocada.

¿No ves que las nubes ya no me gritan?,
únicamente son
el refugio del silencio, del olvido,
el humo que se eleva
tras el incendio del alma.
                
Ya  solo me queda
el último vaso de vino
y respirar la fragancia
de las últimas flores,
esas que se mueren cada día
al borde de  los caminos.

Y que me despiden
con sus pétalos abiertos
todavía de amor borrachas,
diciéndole adiós a la vida
casi contentas
¡Como si no pasara nada!


POEMAS DEL ÚLTIMO CAMINO: LAS ÚLTIMAS FLORES