martes, 14 de abril de 2020

RESEÑA DE "EL CAZADOR DE LA PATAGONIA"



     Comienzan a llegar las reseñas y críticas sobre este thriller que yo creo que empieza a causar sensación.

      Para el que tenga curiosidad adjunto la de Falsaria Literatura: http://blog.falsaria.com/2020/03/resena-de-el-cazador-de-la-patagonia-de-francisco-rodriguez-tejedor/




     

miércoles, 8 de abril de 2020




Si tú no estuvieras un día
volvería a ser pasto de esa nada
que se recrea en los inhóspitos desiertos
que yo tanto conocí,
antes de que apareciera tu sonrisa,
con su cálido antídoto contra la soledad
y la desesperanza.

Te convertiste en mi lanza y en mi escudo.
Y en mi acogedora carabela para surcar los procelosos mares.
En la dulzura y en la pasión que envuelven nuestras noches
y en la compañía discreta y abnegada
que retira las piedras del camino
para que yo no me tropiece.

Me contagiaste con tu alegría de campanas.
Con tu luz de amaneceres soñadores.
Con tu fuerza que irradia de optimismo
a los atardeceres amarillos que
empujan nuestra barca.

Sé que fui ungido por la vida
el día que te conocí.
Y que, inexplicablemente,
lejano a todo merecimiento,
lo sigue haciendo cada mañana,
regalándome el gozo de tu presencia.

Ignoro por qué te enamoraste.
Ni por qué me amas tanto y tanto cada día.
Desde hace  un tiempo tan largo
que ya sé que no es ningún error,
ningún malentendido,
ni ninguna improvisación.

Vivo así de afortunado,
con el regalo de tener 
a mi lado lo que
yo más quiero.
Tratando de demostrarte todo lo feliz que soy,
porque sé, además, que eso es lo único
que realmente te importa.







Mientras pasa la vida,
la nuestra,
y cada vez estamos más juntos,
frente al tiempo inmisericorde
que desnuda de hojas
los árboles de nuestro futuro.

Qué más da.
Nadie me podrá quitar lo que tuve.
Ni nada me podrá hacer olvidar lo que tengo.

 Al cielo entero que nos cubre,
lo  ha tejido toda esa red de lazos
en la que continuamos enredándonos
y enredándonos mientras, como digo,
se va pasando la vida como un murmullo
de hojas de calendario
a las que voltea el aliento de tu sonrisa,
que es lo único que permanece inalterable
en este mar incierto que según dicen, ¡ojalá!,
desemboca en la eternidad.

Ese lugar que tan bien conozco,
y que se enseña en el espejo de tus ojos.
Allí donde radica ese secreto,
maravilloso e inexplicable,
del porqué un día nos elegimos,
el uno al otro,
y para siempre.


Escrito para ti el día de nuestro Aniversario. Será, ¡cómo no!, el poema que cerrará el libro “Poesía, vida mía”.








sábado, 4 de abril de 2020

EL CAZADOR DE LA PATAGONIA









     
 Tras unas revisiones y mejoras en la maquetación, vuelve esta impactante novela.

También en edición en papel.

PRESENTACIÓN-ENTREVISTA EN BLOG 
LITERARIO FALSARIA LITERATURA


Descargar en Amazon

jueves, 2 de abril de 2020

GRANDEZA






Llega tu cumpleaños.
Y quiero escribirte,
recordarte,
todavía más.

Ya no me cabe dentro tu grandeza
que crece como una escultura inmensa
de ti mismo
y de todo lo que hiciste por mí.

¿De dónde sacaste tanta fuerza,
tanta previsión, tanto orgullo?
Añoro tu cabeza de ingeniero,
tu incansable tesón,
tu inteligencia,
tu fortaleza.

El hueco de lo que fuiste
no deja de agrandarse.
Y de lo que yo fui para ti,
tampoco. Ahora lo comprendo todo.

Sí, me dejaste todo lo que me diste,
que crece y crece en mí,
cada día,
como una yedra verde que escala
las más bellas y esbeltas paredes.

Me va a faltar tiempo
para aprovechar tanta simiente,
tanta enjundia,
cuya abundancia revienta ya
el cobertizo de mi memoria.

Otra vida larga hubiera precisado,
esa es mi pena,
para alcanzar como hijo,
 la altura
de tu amor de padre.
Así que tengo que seguir queriéndote.

Pero, para lo que no necesito
ningún tiempo adicional de los relojes,
es para estar repleto, por dentro, del mayor orgullo:
que es sentirme profundamente amado
por alguien tan valioso, y tan querido, como tú.

Escrito en el día de tu cumpleaños.





domingo, 29 de marzo de 2020

CONFINADOS






Amurallados.
Confinados por el miedo a matar,
a que nos maten,
nos protegemos en nuestras guaridas
de la retaguardia.

Mientras, en el frente, se libra la guerra
contra esa bola con pinchos
 que nos ha quitado la corona
y nos ha postrado de hinojos
a nosotros, que nos creíamos dioses,
y solo somos frágiles libélulas,
dioses de papel,
que deberíamos flotar en la nada
para que nada nos toque.

A las ocho vuelven los soldados
de las batas blancas, de las batas verdes,
los tenderos de la intendencia
y tantos otros combatientes de verdad.
Y los saludamos desde los balcones
para reforzarles la moral,
mientras asistimos atónitos
al parte de heridos y al
conteo incesante de muertos.

¿Qué está pasando?, nos preguntamos,
todavía aturdidos por esta serie de zarpazos,
que nos están dejando en cueros,
desnudos como niños.

Esos niños que solo querrían
volver a salir a la calle,
y disfrutar de aquel mundo que teníamos
de tecnicolor  y helados de algodón,
mientras juran y prometen,
al Dios de verdad,
que se portarán bien otra vez,
si les deja salir al recreo.

Y, si fuera necesario,
que escribirán en la pizarra cien veces,
con tiza indeleble,
para que no se les olvide nunca,
que harán un mundo mucho más seguro,
en cuanto venzan al bicho
y recuperen de nuevo
             su abollada corona.

         www.franciscorodrigueztejedor.com