martes, 19 de septiembre de 2023

EL ARTE DE DESAPRENDER

 






EL ARTE DE DESAPRENDER.

Hoy precisamente he acabado de realizar una dieta. He bajado 14 kilos que me sobraban: probablemente dos kilitos acumulados de más, durante  cada uno de los últimos siete años.

Veinte años hace, precisamente por estas fechas, que dejé de fumar. Recuerdo que el argumento que me di para tal ocasión era que ya me había fumado todos los cigarrillos que me tenía que fumar: lo había hecho en toda situación y circunstancia así que para qué más, me dije. Eso y, sobre todo, que había visto cómo mi padre, lo había conseguido también a esa misma edad, claro. Yo no iba a ser menos. ¡Cuánto me alegro de ello!

Son un par de ejemplos del arte de desaprender. Por un parte me digo, nos decimos: ¡que me quiten lo bailao de todas las buenas comidas que me haya podido dar en estos siete años y de todos los pitillos que me fumé en su día, la mayor parte en buena compañía! Pero, por otra, tenemos la necesidad de corregir ciertos excesos, ciertas inercias, que nos lastran nuestro presente y nuestro porvenir.

El viejo arte de desaprender. Porque es muy importante aprender y crecer. O, lo que es lo mismo, vivir y disfrutar. Pero no lo es menos, sino tal vez más, echar, solo de vez en cuando, eso sí, una mirada hacia atrás y vernos en perspectiva. Y sacar nuestras conclusiones.

De lo mucho que aprendemos, que vivimos, que experimentamos, tal vez haya una pequeña parte que ya nos sobra. Que es solamente una inercia mecánica sin sentido ya en nuestra vida actual.

Y todo esto debe hacerse  sin obsesionarnos en ello, claro. Hombre, yo creo que tampoco me paso en el arte de desaprender: ¡siete años, y catorce kilos, mirando para otro lado!

El otro día un compañero escritor me insinuó que deberíamos también examinar nuestra obra y nuestro estilo con tal fin. ¡Miedo me da cuando me ponga a ello! ¡Y coja la tijera de podar!

Supongo, eso sí, que todo quedará en beneficio de los lectores. Es un buen argumento para empezar, ¿no?

No te pierdas mi última novela: LEJOS DEL SAUCE CURVO, romántica e histórica, conmovedora.






jueves, 14 de septiembre de 2023

"LEJOS DEL SAUCE CURVO" EDICIÓN EN PAPEL

 


La edición digital de "Lejos del Sauce Curvo" ya se puede reservar en preventa en Amazon.

LINK DE DESCARGA: amzn.to/3EweRMr


La edición en papel estará disponible en los próximos días:


Muchas gracias a Sara, mi portadista, por esta maravilla:




sábado, 9 de septiembre de 2023

UNA GRAN NOTICIA PARA HOY Y OTRA PARA MAÑANA

 


Queridos amigos, por fin ya está publicada en preventa en Amazon mi nueva novela: LEJOS DEL SAUCE CURVO. Una novela que espero hará las delicias de todos los lectores, siguiendo la estela de su antecesora MEMORIAS DEL SAUCE CURVO, de la que es continuación, aunque se pueden leer ambas de forma independiente.

Para mí un día hermoso que culmina muchos otros de esfuerzo, de dedicación y cariño. Cariño a unos personajes y a una ambientación relacionados con mi tierra natal y con geografías de mi niñez, adolescencia y juventud.

 He querido rendir también un sentido homenaje a la generación de nuestros padres, que tanto hizo por nosotros y por nuestro país, en unas condiciones dificilísimas. Y también, por supuesto, a nuestra generación, a todas aquellas chicas y chicos que transitamos formándonos y creciendo en los años de la Transición y tuvimos que digerir todos los cambios que experimentó entonces nuestro país y también nosotros mismos hasta que nos hicimos adultos y tomamos las riendas de nuestras vidas.

Mi labor como escritor termina aquí y ahora empieza la de los lectores. Ojalá disfrutéis con esta novela y, si os acordáis, me hagáis llegar vuestras impresiones. Nada me gustaría más. Besos y abrazos. Y gracias.

Ah, y habrá otra tercera entrega, para culminar la trilogía sobre El Sauce Curvo. Ya está luchando con otros proyectos para que sea el próximo año. Me hace mucha ilusión, será lo antes posible.

https://www.amazon.es/dp/B0CHN4J43G/ref=sr_1_25?crid=39GH6VPTNJSMO&keywords=francisco+rodriguez+tejedor&qid=1694251912&sprefix=%2Caps%2C68&sr=8-25

Hoy las reservas con un 50% de descuento.



domingo, 3 de septiembre de 2023

UNA ESCAPADA A KUALA LUMPUR

 



A mitad de nuestra estancia de diez días en Singapur, teníamos reservada una escapada a Malasia, queríamos darnos una impresión de un país típico en vías de desarrollo del Sudeste Asiático. Era un viaje organizado con guía en un minibús. 

Llegamos al lugar de la cita y resultó que el viaje éramos solo cinco personas: un ejecutivo tejano, Richard, que trabajaba en Singapur unos meses, nosotros cuatro y la guía, Dian. Fue curioso cuando la guía me presentó a Richard: "Francisco, is a famous bookwriter", supongo que lo buscó en google, claro, pero a partir de entonces me ganó para siempre.

Dian ponía todo su empeño en el viaje y Richard era encantador, pero el problema de Malasia es que si entras desde Singapur sus carencias resaltan hasta el infinito. Para más inri del crucificado, Singapur, cuando se independizó del Reino Unido en 1963 solicitó unirse a Malasia y fue una de sus regiones hasta dos años más tarde en 1965, año en que los malayos echaron de su nación a aquel puerto de pescadores sin futuro que creían que era Singapur.

Ahora, sesenta años más tarde, el choque en limpieza, higiene, educación, nivel económico y civismo es abismal. Aunque Malasia no está mal, su problema es que tiene al lado al chico superdotado de la clase.

Es uno de los principales países musulmanes del mundo, con una renta sobre PIB de 11.000 dólares, al nivel de Turquía y México por ejemplo, pero claro, frente a los 75000 de Singapur hay un abismo. Tiene problemas también raciales y de religión, con minorías chinas e indias importantes, en el lado positivo es uno de los países punteros en la floreciente industria de componentes informáticos.

Tienen un buda gigantesco de centenares de metros en Selayang con un revestimiento de oro importante, pero su gran reclamo son las Torres Petronas en Kuala Lumpur, sede de la principal compañía de petróleo y gas del país. Ahí echaron el resto. Son impresionantes, colosales, enormes, y, en sus bajos, hay un mundo entero de centros comerciales, cines y restaurantes.

Fue el edificio más alto del mundo durante unos años, entre finales del siglo pasado y principios de este y todavía son las torres gemelas más elevadas que existen hoy en el planeta. Tienen 88 pisos y unos 450 metros de altura.

Nosotros subimos en uno de sus ochenta ascensores. La primera parada es en el piso 41 y es la que más impresiona y con mucho. Hay una pasarela de cristal que une ambas torres, que denominan el "Sky Walker". A mí a mitad del paseo me dio un vértigo enorme, a pesar de su no muy elevada altura, mucho más que en el piso 88, que tienes unas vistas tan altas que simulan a las de un avión.

Fuimos luego a ver la principal mezquita del país y ahí Dian se marcó un punto, nos llevaba preparado el hábito que piden para entrar en el interior. En caso de los hombres un faldón hasta los tobillos y descalzos.

Lo que vimos de Kuala Lumpur me gustó, una ciudad absolutamente tropical, llena de plantas altas y verdes, con una humedad de récord, su nombre significa "confluencia fangosa" entre los ríos Gombak y Klang. El problema era cuando entrábamos a comer e ibas a los servicios, sucios, descuidados y antiguos a más no poder, yo creía que ya no existían aquellos váteres de agujero negro y suelas de zapato.

El tráfico es infernal, ruidoso y conducen a lo loco. En el viaje de vuelta, abandonamos el minibús y nos enrolamos en un autobús grande de dos plantas y asientos de lujo que iba directamente a Singapur. Para que no nos olvidáramos de Malasia empezó a diluviar como yo nunca había visto envueltos en unos truenos y relámpagos como si fuera el fin del mundo.

Dian nos dijo que de vez en cuando los aduaneros de Singapur se ponían estrictos con los malayos que entraban en su país y eran muy minuciosos y que todo indicaba que aquella noche podía ser una de ellas.

Yo, con aquel panorama, y con el asunto de Daniel Sancho preso en Tailandia que estaba en su auge, me temía lo peor, máxime cuando en la aduana todo se ralentizó y los autobuses formábamos una cola enorme. Todavía me mosqueé más cuando uno de los dos conductores abandonó el autobús a pie y nos deseó suerte con una extraña sonrisa. Pernoctar en Malasia lo temía como a un nublado.

Por fin salimos y encaramos las filas de la aduana. Dian se puso la última para cuidarnos por si ocurría algo, pero otro cola se quedó más corta y un guardia la desplazó a ella. Pasaron Richard, Dian, y mis hijos. A mi mujer la desplazaron a otra cola y yo permanecí en la que iba más lenta, ambos quedamos rezagados.

Vi que mi mujer no pasaba el control y me empezó a preocupar, su nivel de inglés no es muy alto y, además, allí lo que hablan ni se le parece. Llegué yo también al control, con un ojo en la cola de mi esposa.  Me dijo el guardia que mi formulario de entrada no aparecía en el ordenador (un formulario que hay que remitir horas antes de llegar a la aduana). Me acordé que lo había enviado mi hijo y nos había remitido copia por mail. Todo nervioso saqué el teléfono  y casi preso del pánico lo localicé, con el número que se indicaba en el mail el guardia lo encontró en su ordenador. Le pedí que se lo comunicara al guardia que ya se llevaba a mi mujer fuera de la aduana, este tenía un aspecto rígido y autoritario como pocos. Hablaron entre los dos guardias y por fin el mío convenció al de mi mujer, no sin esfuerzos. 

Nos entregaron nuestros pasaportes, nos pidieron disculpas y nos animaron a disfrutar de Singapur.

Llevábamos pocos días allí, pero ya lo considerábamos como nuestra casa. Un verdadero placer regresar a ella.

Cuando nos despedimos de Richard y Dian, ella nos preguntó que si nos había gustado su país. Hasta entonces no nos había dicho cuál era. Tampoco quisimos saberlo. Le dijimos que muchísimo, claro. Y ella se fue tan feliz.

Una de las cosas más famosas que tiene Malasia es lo que se denomina "la gota malaya" (en realidad era "bota malaya" pero ha acabado siendo más conocida que esta), una tortura de origen chino que consiste en que te tienen inmovilizado y te va cayendo una gota de agua en la frente con precisión de metrónomo. Creo que te vuelves loco, no pudiendo librarte de ese machaconeo de la gota. Es lo que les debe pasar a los propios malayos, cuando van a Singapur y se encuentran con el superdotado de la clase al que ellos hace sesenta años trataron por tonto.


ALGUNAS FOTOS MÁS:

En Malasia:





En Singapur:











Si te gusta el suspense, lee EL ASTRÓNOMO: b.gy/voydrg

domingo, 27 de agosto de 2023

"LEJOS DEL SAUCE CURVO" CADA VEZ MÁS CERCA.

 





        Las circunstancias hacen que unas cosas en mi agenda desplacen a las otras.

        Estoy saliendo de una infección por Covid. No sé si la cogimos en el viaje de vuelta desde Singapur  o nada más llegar a Madrid, por ahí debe de andar la cosa. El caso es que, tras un par de días durillos, la verdad, ya estoy recuperado, mi mujer también. Tenemos que estar aislados no obstante en la mitad de la casa, nuestros hijos afortunadamente están limpios, hasta que demos negativo en el test.

        Todo esto para decir que no tengo estos días ojos para otra cosa que no sea mi novela "Lejos del sauce curvo". Estoy en la revisión final. La novela saldrá a la venta el próximo 1 de octubre. Y, en preventa, dos o tres semanas antes. ¡Quién me lo iba a decir que estoy ya a tiro de piedra de tenerla entre mis manos!

         Me está gustando como lector y ya he recibido también feedback de otro lector de confianza. Pero hasta que no llegue el momento del gran público no tendré las vibraciones reales sobre el libro. Para mí, una novela entrañable y que he escrito con un cariño inmenso. 

         El viaje al rodaje de la peli "Hoy es todavía" por Navarra se complica, aunque Manuel Serrano me mantiene al día. Todo va bien y a nivel de subvenciones también. 

         Así que días caseros, pero hermosos, disfrutando de este cambio de tiempo a otro más razonable. 

         Aprovecho también, en mis momentos de descanso de la revisión de la novela, para escuchar música atrasada. Suelo hacer Shazam de música que escucho en la tele, en los centros comerciales, en la radio, que me ha llamado la atención y ahora es el momento de escucharla. 

         Comparto con vosotros esta maravilla de voz y, ¡ojo!, de letra, sobre un montaje de la bella La, la, land...¡Que maravilla!, ¿no? https://www.youtube.com/watch?v=SoZxjeGwtAY

         Besos, abrazos y seguimos acercando El Sauce Curvo –en estos días son sus fiestas, ¡y yo aquí, exiliado!–  a vosotros, queridos lectores.


          MEMORIAS DEL SAUCE CURVO, una novela para aquellas personas a las que importa dónde nacieron y quiénes las amaron.https://amzn.to/3hBuNkx

viernes, 18 de agosto de 2023

VIAJE A SINGAPUR: LA CIUDAD DEL FUTURO.

 




Yo había estado ya en Singapur en el año 2007, por motivos profesionales, y ya me había impresionado mucho esta ciudad que es un mini estado en sí. Me quedé un fin de semana por mi cuenta en ella y allí, en un flechazo mutuo, arrancó la escritura de mi primera novela "El día que fuimos dioses", ambientada  en sus calles en su Libro I, "Lluvia en Singapur", que define el estilo literario de toda la obra.

Dieciséis años mas tarde compruebo que Singapur está en el podio de las grandes ciudades globales del planeta y quién sabe, para los gustos están los colores, si en primerísimo lugar. Para mí lo está. Y, en cualquier caso, debería ser de visita obligada para los occidentales, sobre todo para los jóvenes, para que conozcan la vanguardia de por dónde va el futuro.

Los europeos todavía nos consideramos el ombligo del mundo pero hace tiempo que ya solo somos lo que fuimos. La pujanza, la efervescencia, la ilusión y la creación de riqueza están en Asia. Y dicen que en la Costa Oeste americana, tengo pendiente una visita por allí, veremos.

Singapur te impacta con sus desarrollos espectaculares, el grandioso centro comercial y de ocio Marina Bay Sands, que no existía en mi primera visita, te deja boquiabierto, levantado en terrenos ganados al mar. Desde su terraza, con la piscina más grande y más alta del mundo, puedes disfrutar con el skyline de la ciudad, pero también de sus dos espectáculos diarios de luz, agua y sonido que congregan embobados a los visitantes. El parque y los invernaderos que lo circundan reúnen a la mayor colección de plantas tropicales del planeta. Y qué decir del Casino, del Art Science Museum, del centro comercial y de negocios. Todo ordenado y limpio, inundado de orquídeas por doquier...

No hay inversiones de esta magnitud en Europa. Pero no solo son las inversiones, la creación ingente de riqueza, hay una calidad de vida, generalizada, que  supera con creces a la que ofrecen las grandes ciudades europeas. En Madrid tenemos un gran Metro, y un gran Aeropuerto, pero cuando llegas allá te das cuenta de los extras de calidad que nos faltan, simplemente van delante, y por mucho. Y a unos precios más bajos que en España. Las cosas funcionan, son más amplias, más limpias y más hermosas. Así de sencillo, así de claro. Y la gente tiene más ilusión, es más amable. Hay mucha más seguridad.

El índice de calidad de vida, la falta de corrupción, la renta per capita, más del doble que la española, la calidad de la sanidad, el índice de competitividad y eficiencia. Singapur es un referente mundial en cada uno de estos indicadores.

¿Y cuál es el secreto? Supongo que hay muchos, yo me quedo con este: Singapur encabeza el informe PISA mundial de calidad de la enseñanza. Los profesores son respetados y pagados como una de las profesiones más importantes y de más prestigio en el país. A mí, cuando regreso a España, y veo lo que hay, esto me hace reflexionar. Sin una buena educación, no hay futuro. Así de sencillo.

Por ello me alegro muchísimo que nuestros dos hijos nos hayan acompañado. Para que vean de primera mano, quién va por delante. Inclusive estuvimos en Insead, su prestigiosa escuela de negocios, que comparten con Francia. Y les proporcioné un contacto, y una reunión, a esta edad, uno es solo ya su agenda, con la General Manager del BBVA Southeast Asia, Singapur es también un centro financiero de primer orden mundial, y portuario y sanitario y de turismo de calidad...

Yo todo eso se lo reconozco, también es verdad que está en las chimbambas y que tiene un clima de mierda, también así de claro, con un grado de humedad cercano al del agua. También les reconozco que manejan la diversidad religiosa y racial, que allí es intensa, de forma envidiable. Cuando llegamos celebraban la fiesta nacional, todos unidos, y se me caía la baba: todos juntos, blancos, rubios y amarillos... Igualito que en España, vamos. 

Pero uno ama a su país, más que a ningún otro y piensa, en su ingenuidad, que todavía es tiempo, que todavía tiene remedio, que tenemos una historia más importante que la de nadie y que solo nos hace falta lo que ellos tienen, una ilusión colectiva y una educación que forme a nuestros hijos para su mejor futuro. ¡Brindo por ello!

Yo probablemente no vuelva por Singapur. ¡Hay tantos otros sitios para visitar y el tiempo va menguando! Pero guardo en mi cabeza, para siempre, algunos ratos en la terraza de nuestro hotel a las tantas de la noche viendo el Sky Line de la ciudad o dándote un baño en la piscina con su temperatura tropical o rodeado de mis personajes de "El día que fuimos dioses", aquel tiempo..., todos lo llevamos en nuestro interior, pero a veces se despierta en una ciudad lejana y exótica que te lo recuerda, que te muestra que todo es posible...



En el avión, camino de Singapur, desde Ámsterdam, muy ilusionados. ¡Mereció la pena!


Frente al complejo Marina Bay, que no estaba operativo en mi primera visita.



Con mi chica en uno de los innumerables parques de la ciudad.




Aquí, con los jóvenes, que disfrutaron de lo lindo!





Con mi chica en la terraza del hotel del Marina Bay.




Alicia, Guillermo y Singapur.












En la noria de la vida, dando vueltas con mi amor de siempre.



lunes, 7 de agosto de 2023

HACIENDO LA MALETA

 


Mientras hago la maleta para el viaje a Lejano Oriente (Singapur y Malasia), que inicio mañana, recibo dos noticias agradables:

Sara, mi portadista, me envía la portada definitiva de mi novela "LEJOS DEL SAUCE CURVO":



Nuestra peli, participo como guionista, está en pleno rodaje por tierras navarras. A ver si a la vuelta del viaje, puedo acercarme un día por allí.


https://www.facebook.com/FranciscoRodriguezTejedorAutor/posts/pfbid02iY3aVey1PP7LBSa8uCUY2ongZU7h6f2BeJGmo7kDKSWNpxFfAXoCxTDuokkxEDoGl