lunes, 10 de diciembre de 2012

DESPEDIDAS






DESPEDIDAS.

A veces  pienso que la vida es solo una continua despedida. Te vas despidiendo de cada cosa que vas viviendo, momento a momento, desde que naces hasta el momento final y entonces, allí, nos despediremos definitivamente de todo.


Lo difícil es aprender a despedirse de las cosas, de las personas, sin volverse uno terriblemente loco, sin hundirse en la ciénaga de la tristeza, o de la desesperación.

Aprender a olvidar y a continuar caminando por la calle, silbando una cancioncilla que te distrae del vahído que siente tu corazón, o escuchando unas guitarras sentidas y armoniosas de tu tierra que te alejan de la noche cálida y húmeda, de la noche larga de Bangkok, mientras esbozas unos versos en tu mente, o en tu corazón.

Yo no soy el viento / solo soy su rumor / que silba al doblar la esquina. /
Yo no soy el tiempo / soy solo un momento / que quedó prendido / en algún retazo de tu vida. /
Yo solo soy el adiós / una rápida despedida / ¿pensarás alguna vez en mí? /
Yo fui el que pasó / esa fragancia en tu cuerpo / es solo mía. /
Yo soy como tú / un poco de fuego / y luego, ceniza.

www.eldiaquefuimosdioses.blogspot.com
Francisco Rodríguez Tejedor.