miércoles, 27 de noviembre de 2024

DE CULTURA Y OTRAS COSAS.

 

El pasado viernes asistí gustoso a la presentación del proyecto  NOSOTRAS, MUJERES Y POETAS en el Centro Cultural Emilia Pardo Bazán de Madrid. Me invitaba mi amiga, ya no virtual sino real, Maripau González, digo esto porque tras casi década y media de comunicarnos, seguirnos y admirarnos mutuamente, desde los tiempos de aquel blog primigenio en el diario El País, llamado Eskup, que tan gran escuela formó, logramos conocernos personalmente. 

Catorce poetisas nos emocionaron con sus poemas, exhibidos y recitados en pantalla a través de unos vídeos exquisitos, plenos de buen gusto y de música hermanada con los versos. ¡Enhorabuena a este proyecto que continuará por otras ciudades de España!




A continuación me acerqué al Teatro Amaya, donde estaba programada la obra GALA DE HUMOR SOLIDARIA "VA PER TU, VALENCIA", en la que el importe total de nuestras entradas iba destinado a los afectados por la DANA de esta región. Enhorabuena y muchas gracias a los siete cómicos, integrantes del Club de la Comedia, que nos deleitaron con sus números, plenos de gracia e inventiva. Ellos se llevan todo el mérito, nosotros, más que participar como benefactores  en esta obra benéfica, nos cobramos en risas y sonrisas, y de sobra, el precio de la entrada. Lo importante es que el total de la recaudación: 4200 euros,  está viajando ya para paliar, en algo al menos, las consecuencias del desastre.



Y hoy, mientras escribo este post, me llega la noticia de que nuestra novela EL DONANTE, en la que comparto cartel con mi mujer, ha llegado a las trescientas valoraciones en Amazon, lo cual no está nada mal y, lo que es más importante: con una media de 4,2 sobre 5, que la sitúan en el percentil más alto de las valoraciones de Amazon.

Así que, me atrevo a recomendar, hoy más que nunca, su lectura. Todos los detalles en: :https://amzn.to/3BZtNln





jueves, 21 de noviembre de 2024

EL CIELO

 


     Al escritor que hay en mí le gusta mirar el cielo. Por supuesto cuando empieza su día. Siempre trata de encontrar un rayo de luz motivante en él. Inclusive en días nublados como hoy.

    Y, luego, baja sus ojos a ras de tierra y, a menudo,  ese rayo de luz alumbra alguna cosa ilusionante, interesante.

     Hoy se encuentra con una reseña sencilla, pero hermosa, de su novela "Regreso al Sauce Curvo".  Un lector anónimo para él, en este caso una lectora, dice en Amazon:

     "PRECIOSA NOVELA

      Preciosa novela, llena de ternura y recuerdos de nuestra generación.

      Una historia que engancha a seguir leyendo, me ha gustado mucho"

       LINK DE DESCARGA:  https://t.ly/05tJH

    Pues, gracias, María, se dice, por formar parte de esos primeros rayos luminosos del día de hoy. Un día nublado, como ha dicho.

     Y, entonces, recuerda de cuando escribió de las raíces, aquellas que le inculcaron el hábito de mirar el cielo. 



“Hay algo bueno en este mundo y merece la pena luchar por ello”
J.R.R. Tolkien

EL CIELO


Cuando éramos pequeños nos tumbábamos en la hierba, o en la plaza, y mirábamos el cielo. Cómo pasaban las nubes o, en el atardecer, volaban, llenos de vivacidad, los vencejos. Y, entonces, nosotros cerrábamos los ojos y, luego, después de un rato, los abríamos a ver cuánto había cambiado el mundo. Dónde estaba aquella nube regordeta, que era como una vaca con unas tetas enormes, o si el sol había doblado ya la esquina del campanario y quedaba, en aquel instante, partido en dos, sacando aquellos brillos misteriosos e incandescentes de la campana. Y del reloj de la torre.

Aunque no lo sabíamos entonces, debía ser ya el destino, incierto, caprichoso, imprevisible, que nos sobrevolaba a todos nosotros, diminutas hormigas indefensas y confiadas, mirando al cielo. Destino, muchas veces alegre, juguetón, risueño. O, a veces, doloroso. Como aquel día.

Se acercó tu primo pequeño. “Terele – como así te llamábamos - vete a casa, tu madre está muy mal”. Y nosotros te observamos un momento cómo te levantabas. Y, luego, continuamos soñando con las nubes de algodón y misterio. Y con los vencejos, esos bullebulle alados que eran tan veloces como nuestra imaginación de entonces.

Y, después, ¡todo pasó tan deprisa! Aquel sonido de campanas: ding, dong, con una pausa grande, llena de suspiros, de lutos, de muerte y de lágrimas.

Tardaste en venir con nosotros. A tumbarte y ver el cielo. Tal vez era ya otra estación. Te pusiste a mi lado. Y me di cuenta que no cerraste nunca los ojos. Torpemente, te pregunté: “¿Es que ya no confías en el cielo?". Me miraste como una chica mayor, como si estuvieras mucho más lejos. Ojalá me hubieras dicho que no. Que ya no confiabas.


Te fuiste como quien se aburre de un juego infantil y caduco. Y quién sabe por qué, poco a poco, todos dejamos de jugar a aquel juego. Yo fui el último. De hecho, todavía lo hago. Y no es porque me hayan dado menos palos que al resto.


Simplemente, me gusta observar el cielo. Como otros juegan a las cartas o ven la televisión. Mientras, la vida también pasa. Yo la veo mirando las nubes, o a los hijos de los hijos de los hijos de aquellos vencejos, que siguen volando tan rápido como entonces, tan lejos como mi imaginación pueda llegar.



* * * * * *

DE MI LIBRO: "MIL PALABRAS PARA EL OPTIMISMO"

Foto: En esa maravilla que es El valle de Agrigento.




jueves, 14 de noviembre de 2024

VUELTA AL TAJO

 


Lo bueno, siempre pasa rápido. Y, luego, parece que no ha ocurrido, o que ocurrió hace un larguísimo  periodo de tiempo.

Eso me pasa a mí. Acabo de aterrizar. Me hubiera quedado más en mi cabaña de Alicante pero, los nubarrones de la Dana no le dejaban a uno tranquilo. Y mi mujer, que es muy prudente, me señalaba el cielo a menudo.

Así que aquí estoy, metido ya de hoz y coz en el trabajo. He actualizado mi web, que ya era hora. Me ayudará una empresa especialista en breve, para, según me dicen, ponerla a la altura  del escritor que ya soy. ¡Toma ya! ¡Estos del marketing digital se lo saben vender!

A mí, este tema del marketing me aburre sobremanera, pero no me queda otra si quiero acercar mis libros a los lectores. En esas ando liado ahora.

Y pensando en mis proyectos para el año que viene. Tengo algunas ideas que me bullen en la cabeza. Yo las dejo que se peguen unas con otras, como hace la naturaleza, para hacer su selección natural, nunca mejor dicho.

Tengo, además, que hacer algunos vídeos para mi gente, que se lo he prometido. Y preparar algunas cosas, porque la primavera que viene será una muy especial para la familia.

Mi padre tenía un amigo que decía: "Convéncete, Francisco, solo hay dos tipos de personas: las que han nacido para trabajar, y las que han nacido para holgar".

Yo, soy de las primeras, sin duda. ¡Y no voy a cambiar! ¡Eso es lo malo!

En fin, cada uno tenemos que lidiar con nuestro destino. Y a mí este destino mío de pencar y pencar es lo que me hace feliz. Mi mujer me ha dejado ya por imposible, salvo unas barreras muy claras que me ha puesto, para no perderme del todo en la literatura y sus afluentes.

Así que feliz de nuevo en el tajo. ¡Hasta que me entre el agobio y huya de nuevo a hablar con el mar!

Mi web: www.franciscorodrigueztejedor.com



En la Cala de Finestrat, tomando un café en sus terrazas, con la DANA de testigo.




En mi cabaña, cada vez me gusta más ir allí. Tres grados más que en Madrid (de día) y seis más (de noche). Relax y relax. Y la poesía del mar.

PERO, AHORA TOCA MOVERSE. YO ME MOTIVO CON ESTE "QUE NO PARE EL BAILE" DEL ENTRAÑABLE BRYAN FERRY, AHÍ VA: https://www.youtube.com/watch?v=A8UWMFV7ONE

Y ALGO QUE ME ALEGRA EL DÍA SOBREMANERA: EL NUEVO ARTÍCULO DE MI HIJO, Y DE UN COLEGA, EN LA LBS Y QUE HOY RECOGE EN SU LINKEDIN. OTRO, COMO SU PADRE, QUE LE GUSTA PENCAR Y PENCAR...

domingo, 10 de noviembre de 2024

UNOS DÍAS DE DESCANSO.

 


Tras un primer lanzamiento, prometedor, de REGRESO AL SAUCE CURVO, este escritor  deja los trastos tirados en el suelo y se va unos días a su cabaña de Alicante a oxigenarse y a ver el mar, que le relaja mucho.

Así que se olvida de todo y de todos, y huye con su mujer, como hace cada vez más a menudo,
del mundanal ruido.

Espera volver en cuatro o cinco días con las pilas puestas para retomar la agenda.



Aquí os dejo este VIAJE EN AUTOMÓVIL que escribí hace tiempo. No hay nada mejor que un viaje de vez en cuando para renovarse por dentro. Ahí va:


UN VIAJE EN AUTOMÓVIL

No hay nada más agradable que dejarse llevar. Como el agua del río, que discurre por el cauce a impulsos de inercia y de espuma. Como las nubes, cuyo destino es pasar, creando esas figuras gorditas, gigantes y, sobre todo, fugaces, que adornan por momentos el artesonado del cielo.

El automóvil corta el viento y separa el mundo en dos mitades: la tuya y la mía. O quizá, es sólo la cremallera que engarza nuestras dos realidades para siempre. Aunque nunca es para siempre, ¿verdad? Pero quién sabe.

Miro tu perfil mientras conduces. Tus manos firmes al volante, controlando nuestro destino. Las mismas que anoche se colgaban de mi cuello como alegres enredaderas. Tu pelo descansa tranquilo sobre tus hombros en ese elegante bucle. Yo sé que en la oscuridad es sólo un nido de susurros, un bosque cálido donde se pierde mi aliento. Y las nubes pasan, sí, son como un palio alto y hermoso, bajo cuya bóveda inocente nosotros paseamos nuestro amor. Hay un oleaje verde y dorado que acuna las orillas. Y, cuando cruzamos el río por el puente, un destello luminoso nos hace ese guiño que señala a los elegidos del momento, a los que pasan por allí. Y, sobre todo, a los que son capaces de verlo.

De repente suena en la radio una canción antiquísima que, curiosamente, habla sólo de hoy. Con esos acordes cadenciosos que se sobreponen al ruido del motor y que hacen que tú te gires y me dediques esa sonrisa, única en el mundo, «El día que me quieras...»



Y, si te quieres relajar leyendo, hazlo con REGRESO AL SAUCE CURVO, alcanzarás la paz de la vida:  Amazon: https://t.ly/05tJH


Un viaje un poco más largo, a Arizona este verano. Aquí, junto a mi hijo al que echo de menos, está realizando un MBA en la London Business School, en el Gran Cañón del Colorado. ¡Ya queda menos para volver a vernos en Navidad!

miércoles, 6 de noviembre de 2024

ÚLTIMAS CORRECCIONES

 


Había recibido la opinión de media docena de lectores de confianza sobre mi novela REGRESO AL SAUCE CURVO. Ahora ya me están llegando las impresiones de los lectores anónimos, los más importantes sin duda.

Y, aparte de detectar algunos gazapos, en un libro de 100.000 palabras siempre los hay, me han apuntado cosas interesantes sobre el final y sobre algunos personajes.

Lo bueno que tiene Amazon es que es una edición viva, puedes incorporar,  modificar, añadir, aquello que creas que hace crecer tu libro.

Yo he modificado el final y he dado nuevas pinceladas a algunos personajes. 

He quedado muy satisfecho.

¡La recomiendo! Incluso obtener una segunda copia para ver cómo ha cambiado la novela.


https://www.amazon.es/REGRESO-SAUCE-CURVO-generaci%C3%B3n-matrimonio-ebook/dp/B0DJ391J7Q?ref_=ast_author_dp&dib=eyJ2IjoiMSJ9.4BUZmjHe7Vi8Zf4sNgpa-4KJSavMMjGZk9vVU5ghsxqO-S1x7rPiXoUtlWYRWtSIY5q63kOHlGJYwnGMolou6JciUE2JQh9X8Zon6aXNVeo-ZSfh886ee_g_4Cj8JgKtkP95kjc_HKGQMAqjgCjz84oqorXzP3t0dBrJQEzdStIlZSxNWmRvdwpUpmE0sz7vstcZvmklwqjb0-70-V9l6CLzbNQsaHYfi3ZuoT5rviE.Q_r5qVf-lbln3_85Zdo8LxMHZfjnM8ePlBStWOLQ_o0&dib_tag=AUTHOR




lunes, 4 de noviembre de 2024

OCTUBRE, OCTUBRE...

 


OCTUBRE, OCTUBRE…

Vuelves de una pequeña y doméstica vendimia, todavía con las manos llenas de savia. Y de zumo. Regresas de liquidar la huerta, con los tomates verdes y ateridos ya de frío. Y de soledad. De recolectar las últimas manzanas, ebrias de vida ya y luchando a duras penas con la fuerza de la gravedad.

Hay algunos charcos, recuerdas, donde las avispas, errabundas de horizontes, agonizan doradas por el sol. Y luego, con las plantas arrancadas y amontonadas, para que se sequen, queda un silencio varado de resonancias, de vivencias, de estaciones marchitas que entran en el túnel duro e incierto del invierno.

Y tú te alejas de este cementerio que son los campos en otoño, donde la muerte dulce avanza por las hojas, por las ramas, pintando los paisajes de una música cadenciosa de marrones, de ocres, de amarillos, que son pinceladas que colorean la sinfonía del fin, precisamente. La acuarela de lo que se acaba. El lienzo, donde el dueño del tiempo termina el ciclo de la vida.
Y tú te alejas y escribes desde las Playas del Albir, donde el viento junta a capricho las nubes en figuras regorditas y misteriosas, que nacen y mueren en solo un instante luminoso, lleno de lejanía y de luz.


Y octubre llena la playas de ancianos con su otoño a cuestas y de niños que todavía no han entrado en la rueda del aprender a marchas forzadas. Y tú los miras como extremos del mismo círculo, que es una figura que no tiene extremos precisamente. Como puntos de la circunferencia de la vida que gira y gira. ¿O somos nosotros los que giramos en el eje inmutable del tiempo y sus estaciones?

Y las olas te hablan con un fru-fru de guijarros rodantes, con un zas-zas de avalanchas de agua sobre la arena, que provienen de no se sabe qué latido extraño, que bombea, sin duda, el corazón del reloj del impasible tiempo.

Alargas la mano y coges esa obra de arte, hecha de paciencia y de tiempo. Esa pequeña piedra llena de suavidad, de contornos que son como caricias, de curvas cinceladas por el tiempo. Para que se acompase mejor con la ola, para que ruede mejor. Hasta formar parte perfecta del movimiento único del tiempo.

Son los frutos del otoño. El parto final del tiempo que termina.

Y tú vas huyendo, sin saber, del campo a la playa. Como guijarro rodante , al que el otoño va persiguiendo, cincelándote también, limando tus ángulos. madurándote como a los membrillos que todavía tú no recolectaste. Acoplándote, en definitiva, con el tiempo escaso, pero único, que te ha tocado vivir.

Octubre, octubre...

En este tiempo de recogimiento de mitad del otoño siempre es bueno dedicar un tiempo a la lectura. REGRESO DEL SAUCE CURVO está arrancando con fuerza, ya es uno de los libros más regalados de su género. ¡No te lo pierdas! EN AMAZON:  https://t.ly/05tJH