jueves, 27 de noviembre de 2025

AQUEL PRIMER TRABAJO

 




Hace unos días, volvimos a reunirnos casi cuarenta compañeros que trabajábamos juntos hace cincuenta años en el Servicio Extranjero del antiguo Banco de Bilbao de la plaza de Sevilla. Fue mi primer trabajo, yo era de los más pipiolos, apenas 17 años. Entré en un departamento donde había 10 chicas, casi todas casadas y tres chicos, los más jóvenes, todos solteros. Fue una escuela para mí, lo cuento, muy literaturizado, en Lejos del Sauce Curvo. Tres de aquellos compañeros son los que estamos en esta foto, yo de hecho entré el día en que se casaba ella, gran amiga y medio vecina ahora. Con este compañero iba yo a los archivos del banco en Leganés a encontrar documentación antigua comida por las ratas, y luego de aplaudidor contratado a los teatros madrileños, también lo cuento en mi novela. Me dijeron que aquel encargado del archivo, tan singular, que también aparece en mi libro, ya ha muerto. Así como el jefe del departamento, al que yo llamo en la novela el señor Bermúdez, que murió hace cuatro o cinco años y alguna compañera de aquellas también. Otra, me contaron que estaba en una residencia con alzheimer y ya no conoce ni a sus hijos. En fin, ¡cómo ha pasado la vida y se ha llevado ya a algunos de aquellos primeros compañeros tan entrañables! Fue un placer, como siempre, volver a vernos, cada vez con más goteras, cada vez más viejos, pero, todavía resistiendo y recordando.

Terminé por fin de publicar mi Trilogía del Sauce Curvo, precisamente, estos días. Donde aparecen, dispersos y literaturizados, no pocos de mis amigos y compañeros de entonces. Uno ya va teniendo una edad en la que le gusta ir dejando ordenadas las cosas. No es una trilogía que vaya a tener mucho tirón de momento, mis actuales lectores ya han leído todos o alguno de estos tres libros y  en su caso querrán completarlo de forma individual con otro u otros. Y para un nuevo lector empezar con una trilogía, así, de golpe, es mucho bocado. Así que lo he hecho mayormente para mí, aunque a la gente de mi pueblo también le haga ilusión ver estos tres libros en uno, más que nada para verlos, como digo, más que para leerlos de nuevo  porque ya los han leído. Sí, a cierta edad a uno le gusta ir dejando ordenadas sus cosas, y a un escritor su obra.

Ha sido un gran esfuerzo y, luego, además, me he tenido que meter de hoz y coz con otros temas menos literarios y más prosaicos, pero quizás más perentorios y materialmente más provechosos, como poner en orden mis finanzas y mis temas fiscales, el año ya termina y hay que gestionar bien todas estas cosas. Así que he terminado exhausto y he convencido a mi mujer para fugarnos los dos a nuestra cabaña de Alicante, que luego llegan las Navidades y sus ajetreos y hay que estar descansados.

Sí, de vez en cuando necesito ver el mar. Hablar con mi confidente que tan bien me entiende. Recargar las pilas. Volver a soñar. Sentir cómo me cuida mi wife que allí no tiene ojos para nadie más. En fin...

Así que me escapo del mundanal ruido como tantas veces. A la vuelta me espera mi nuevo libro "Destellos", aunque puede que lo deje para enero y me dedique estas vacaciones a ver a gente que he postergado durante muchos meses y a disfrutar de la visita de mi hijo que viene a pasar las Navidades. Sí, me escapo otra vez, y tantas veces como pueda....

Hice un poema hace algún tiempo sobre estas escapadas. Ahí va:

ESCAPAR

Si fuera posible
atravesar esta oscuridad.
Si fuera posible
huir de esta prisión,
escapar.

Romper estos lazos invisibles,
elevarme sobre la ciénaga,
poder volar.

Ir atrás en el tiempo,
si fuera posible,
volver a respirar.

Perderme entre la gente,
sin rastros del pasado,
vivir como un niño,
volver a empezar.

No me digas que sueñe,
que cree mundos nuevos,
que me vuelva a levantar.

Sólo quiero cerrar los ojos,
apagar la luz,
de este desván.

Solo quiero ser libre,
con otras cadenas,
en otro lugar.

Volver a ser cobarde.
Perder la cabeza de nuevo,
que sea otra vez lunes
…y escapar

Solo quiero eso,
escapar de aquí, contigo,
huir los dos muy lejos
y buscar el mar.