lunes, 30 de diciembre de 2024

"TAL COMO ÉRAMOS"

 



Termina este año especial, único, para nosotros. En el que hemos hecho un alto en el camino y hemos echado la vista atrás.

Ahora no caigo en quién dijo que los recuerdos no son un sofá en el que tumbarse y solazarse con la nostalgia que producen, sino una palanca de crecimiento para el tiempo presente y el futuro.

Para mí, son algo más. Me gusta reconstruir el pasado, ser artesano de lo que fuimos, cincelar tu imagen de entonces, de cómo eras, de cómo te miraba yo. Es una forma especial de quitarnos de encima la herrumbre que han criado sobre nosotros el tiempo y las circunstancias. Y llegar hasta nuestro núcleo. Descubrir con una alegría inmensa que eso no cambia, que seguimos siendo nosotros.

Los fotogramas de entonces me traen: tu sonrisa, tu alegría, tu amor. El bien que me hacían, y el bien que me siguen haciendo. Somos dos planetas girando en nuestro destino, colgados todavía de la ilusión y de la esperanza de un cielo eterno y azul. Todo lo que buscaba entonces, lo sigo encontrando ahora, un poco más sordo, un poco más ciego, un poco más lento. Y un poco más enamorado.

He reunido las palabras para pintarte a ti en ese libro de “Treinta y cinco gramos de oro”, y ahora reúno las imágenes para hablarte en este “Tal como éramos”. He disfrutado haciéndolo un montón, buceando en nuestras fotos, en nuestros poemas y en nuestros recuerdos, que duermen en perfecto desorden, pero tan llenos de vida como entonces.

Me ha hecho tanto bien, que me propongo abordar cada año un trienio de nuestra vida juntos. Con un poco de suerte me ocupará el resto de mi existencia, cuando coincidan pasado y presente en esta obra artesana y personal, que dedico a ese bien que somos nosotros, que para mí tiene un valor inmenso.

Este año se termina, solo me ha dado tiempo a hacer la primera parte de este “Tal como éramos” en aquel trienio mágico de 1987, 1988, 1989, así que ya sé cuál será el primero de los objetivos para el año próximo: hacer la segunda parte y abordar el trienio de 1990-1992.

Muchas gracias por estos treinta y cinco años. En uno de los últimos fotogramas de “Tal como éramos”, puede verse, como fondo de nosotros, que nos acabábamos de casar, un establecimiento con el siguiente rótulo: “El premio gordo en esta casa. Lotería Nacional”. Eso mismo es lo que yo te puedo decir, tras todo este tiempo. Gracias por hacerme sentir tan afortunado.

Y brindo por otro año más: ¡Este 2025 que va a ser tan especial para nuestra familia! ¡No me lo pierdo! ¡Siempre a tu lado! ¡Siempre juntos!


https://youtu.be/4zTPBFiKzhQ

martes, 24 de diciembre de 2024

NOCHE DE PAZ

 




NOCHE DE PAZ 

El día y la noche son como el corazón del hombre, que ofrece a veces la luminosidad de sus buenos deseos y, otras, los momentos tenebrosos de destrucción y dolor. Pero, por una vez, la noche se llenará del resplandor de las estrellas de los hombres de buena voluntad, que hoy seremos todos Y solo habrá luz y alegría en las pupilas de los niños que la vivirán por primera vez. Y también en todos aquellos que alguna vez fuimos niños.

Yo os deseo una Noche de Paz. Porque la literatura nos hace niños de nuevo, soñando e imaginando mundos inocentes donde nadie muere de verdad y donde nosotros sólo somos los magos de las palabras, que crean la fugaz ilusión de poder vivir otras vidas y otros mundos, donde solo hay días luminosos y una sola noche como ésta.


sábado, 21 de diciembre de 2024

¡POR FIN NAVIDAD!






¡Muchas felicidades, queridos amigos! ¡Mis mejores deseos para vosotros y vuestras familias en estas fiestas! Un año más, se nos brinda la oportunidad de volver a encontrar la magia de nuestros recuerdos, como decía Dickens.


Yo pasaré unos días junto al mar con mi familia, esperando que las playas de Altea y del Albir me llenen la mente de nuevos horizontes para empezar a tope el Año Nuevo.

Aprovecho la oportunidad también para daros las gracias por la excelente acogida que habéis dado a mi última novela: REGRESO AL SAUCE CURVO.

Besos y abrazos. www.franciscorodrigueztejedor.com

HISTORIA DE NAVIDAD

Le habían encargado hacer aquel año el belén. Era un belén de musgo, verde y suave, de terciopelo, de los de verdad. Lo fue a buscar por las rocas de las veredas, entre regatos y escarcha. Cuando lo tuvo creó con él aquel paisaje de suaves colinas y de ríos con agua cristalina que trajo de la fuente.

Puso las casitas blancas de tejado rojo y, en el prado, los pastores con sus rebaños. Tras una loma venían los tres reyes con su séquito y, en el centro, aquel humilde portal, hecho con cuatro trozos de corteza de pino, y un burro y una vaca de ojos fijos y brillantes, que daban su calor a aquella joven pareja con niño rubio.

Fue inmensamente feliz cuando terminó aquel mundo en miniatura que ocupaba todo el aparador del salón. De premio, sus padres le dejaron, por primera vez, ir a la hoguera gigante de Nochebuena que hacían en la plaza. Nunca olvidaría aquellas vivas llamas que serpenteaban hasta el cielo, ni aquel cálido resplandor.

Tal vez por eso, cuando fue haciéndose mayor, orientó su vida hacia la arquitectura. Construiría nuevos mundos como aquel primero y todos los inviernos podría celebrar renovadamente aquella primera Navidad.

Y así ocurrió, durante muchos años. Primero fueron unos cuantos chalets, luego un pequeño polígono en el barrio y, últimamente, una urbanización entera que se denominaría «La llamarada», en recuerdo de aquella primera que, por mucho que intentaba, no lograba equiparar.

Hoy pasea, aterido de frío, por un esqueleto de andamios y grúas mudas, que rodean a centenares de casas sin terminar. Los jardines, aquellos elegantes parterres vistosos de las maquetas hechos con verde musgo, son un desolado cementerio lleno de escombros, de ladrillos y cascotes por los que deambulan las ratas. Y recorre con su mirada todo aquel mundo que él había diseñado y sólo encuentra deudas, hipotecas sin pagar, ambiciosos y especuladores huidos precipitadamente y un tiempo de efervescencia, de descorche, de burbujas, que se acaba.

Mañana será Navidad y, antes de llegar al coche y cruzar las grandes puertas de entrada enmarcadas con muros de piedra, se detiene junto a ellas y, en la umbría, observa cómo un musgo de un verde intenso, de estreno, se cose a la pared con la ilusión de todos los años.

Para él será la última Navidad, piensa, mientras se agacha y recoge el musgo de las piedras. Está acabado y sin fuerzas para continuar. Ya no habrá jamás navidades como aquella primera, que no ha olvidado, ni olvidará jamás.

Así que cuando llega a su casa hace un belén pequeño con aquellos trozos de musgo y se prepara para pasar con los suyos aquella noche, como si fuera la última de verdad: no habrá tiempo para los recelos, ni las ofensas, ni las preocupaciones, sino sólo para celebrar que están vivos y juntos, que se acuerdan de todo lo que les une y de los que ya no están…

Y, quién sabe por qué, le va creciendo dentro el calor que le sube como una gran llamarada, hasta que se cuelga en sus pupilas el espejo de aquel resplandor, de aquella lejana hoguera de cuando era un niño… Mientras él se repite, una y otra vez, para no olvidarlo nunca jamás, el secreto que acaba de aprender: celebrará siempre su Navidad como si fuera la última, tal vez lo sea. Ese cálido latido, especial y único, que te acerca, por veredas de musgo verde y suave, a aquella primera Navidad.



viernes, 13 de diciembre de 2024

¡BIENVENIDO, CAMPEÓN!


 


BIENVENIDO A CASA

Vuelves como los antiguos expedicionarios, aquellos que iban en barco a descubrir nuevos mares. Sobre uno de ellos, escribirte tú un relato literario, ¿recuerdas? Vuelves en Navidad como los que emigran a abrir nuevos caminos, más amplios y de más recorrido, por los que luego transitar. Vuelves también para tomar un respiro y cargar las pilas para esa pelea por conseguir tu reto.

Y, nosotros, felices de verte de nuevo, aunque estemos en contacto a diario, podemos tocarte, abrazarte, estar juntos y pasar buenos ratos, lo mejor posible.

Así que, ¡bienvenido, campeón!

He preparado con el iMovie que tú me enseñaste a manejar, rebuscando en el desorden de cintas y fotos que tenemos, este homenaje para ti. ¡Ya apuntabas maneras entonces!

La digitalización que nos hicieron de las cintas no es muy buena, pero, aun así, brillas con todo tu esplendor. ¡Bienvenido a casa de nuevo! ¡Te queremos!

Ahí va, beautiful boy:







He tenido que bajar mucho la calidad para colgarlo en el blog, pero se ve, más o menos. Y, sobre todo, ¡se siente!

sábado, 7 de diciembre de 2024

DESNUDOS SOBRE LA CAMA (EL OTOÑO LLEGÓ)


Desnudos sobre la cama
oímos cómo caen las hojas,
que suenan a densos silencios
y a mutismos pétreos.

Mientras los árboles se desvisten,
bruñimos nuestras corazas.

El otoño llegó
y dejó sin secretos tu pelo
que, ahora, duerme
vencido sobre la almohada.

Tú cierras los ojos,
despierta,
y el viento se lleva nuestros recuerdos,
que son los puentes que unían
nuestras dos islas lejanas.

Y yo no tengo
nada que hacer.

Enciendo un cigarrillo,
por recordar una llama.

Mientras llega la noche,
por la ventana.

Música: https://www.youtube.com/watch?v=QFCSuHDcBAE

DE MI LIBRO DE POESÍA Y MÚSICA: "POESÍA, VIDA MÍA"

Si no quieres perder nunca el amor, lee mi última novela: REGRESO AL SAUCE CURVO: https://t.ly/05tJH

lunes, 2 de diciembre de 2024

LUCES DE NAVIDAD.





     A mí, cuando llegan estas fechas me gusta salir una noche a ver las luces, las luces de la Navidad.

     Sí, llegan estas fiestas, con todo ese cruce de emociones que nos embargan  a todos. ¿Por qué será?

     La Navidad tiene su magia, y tiene su luz. Única, en todo el calendario.

     Aquí va un poema que escribí, hace algunos años, bajo sus luces mágicas:


LUCES DE NAVIDAD


 Encenderán las luces,

 subirán hasta ellas

 como globos henchidos de aliento

 tus sonrisas de niño y trapo.


  Despertarán en el arca del desván

 de su sueño largo

 tus juguetes de inocencia, y de ilusión.

 Tus figuras de loza y barro.


   Volarán por la ventana

 en la noche oscura

 hasta los nidos de luz

 más allá de los tejados, 


 o se resguardarán en el suelo,

 bajo ese calor de los belenes

 luminosos

 de lumbre y paño.


 Tu gato y tu cordero,

 tu manzano y tu rosal,

 tu almohada de colores,

 la sonrisa de tu madre,

 brillarán de nuevo, 

 en el cielo oscuro

 y azul,

 estrellado.


Y eterno.


 La energía de tu padre,

 la paz de tus abuelos,

 ascenderán por la hiedra de destellos,

 que es esa escalera de luz

 que llega hasta el firmamento.


 Otro año más volverá la magia,

 el gozo y el dolor,

 la alegría y la tristeza

 del dulce recuerdo.


 Sí, encenderán las luces,

 y se apagará otro año,

 amargo, dulce,

 acabado.


 Paseas por las aceras.

 Ha llovido, el suelo está mojado,

 el cielo, lleno de estrellas,

 adornado.

 

Y desfilan ante ti

 todos los años que vendrán:

 concretos, intensos,

 escasos.


 Solo deseas convertirte ya en luz.

 Enamorar desde arriba

 a los de abajo,

 que pasearán un día como tú,

 con el alma rota, iluminada,

 bajo el brazo.


 Transformarte ya en esa magia de verdad,

 que hoy te envuelve con su halo.

 Y te hechiza.

 Convertirte en estrella

 no solo los días de Navidad.

 Sino ya siempre,

 solo luz,

 todo el año.  



     Y, en estos días en que la literatura me da un respiro, los aprovecho para poner en orden los recuerdos de este año que termina.

     Para mí ha sido un año muy especial. Único. Algunos momentos, entrañables, y divertidos, los recojo en este vídeocortometraje. Editado sin apenas herramientas. Solo arrimándole mucha paciencia, e ilusión, claro. Solo para los buenos amigos. Se llama: "SIEMPRE NOS QUEDARÁ LAS VEGAS":

miércoles, 27 de noviembre de 2024

DE CULTURA Y OTRAS COSAS.

 

El pasado viernes asistí gustoso a la presentación del proyecto  NOSOTRAS, MUJERES Y POETAS en el Centro Cultural Emilia Pardo Bazán de Madrid. Me invitaba mi amiga, ya no virtual sino real, Maripau González, digo esto porque tras casi década y media de comunicarnos, seguirnos y admirarnos mutuamente, desde los tiempos de aquel blog primigenio en el diario El País, llamado Eskup, que tan gran escuela formó, logramos conocernos personalmente. 

Catorce poetisas nos emocionaron con sus poemas, exhibidos y recitados en pantalla a través de unos vídeos exquisitos, plenos de buen gusto y de música hermanada con los versos. ¡Enhorabuena a este proyecto que continuará por otras ciudades de España!




A continuación me acerqué al Teatro Amaya, donde estaba programada la obra GALA DE HUMOR SOLIDARIA "VA PER TU, VALENCIA", en la que el importe total de nuestras entradas iba destinado a los afectados por la DANA de esta región. Enhorabuena y muchas gracias a los siete cómicos, integrantes del Club de la Comedia, que nos deleitaron con sus números, plenos de gracia e inventiva. Ellos se llevan todo el mérito, nosotros, más que participar como benefactores  en esta obra benéfica, nos cobramos en risas y sonrisas, y de sobra, el precio de la entrada. Lo importante es que el total de la recaudación: 4200 euros,  está viajando ya para paliar, en algo al menos, las consecuencias del desastre.



Y hoy, mientras escribo este post, me llega la noticia de que nuestra novela EL DONANTE, en la que comparto cartel con mi mujer, ha llegado a las trescientas valoraciones en Amazon, lo cual no está nada mal y, lo que es más importante: con una media de 4,2 sobre 5, que la sitúan en el percentil más alto de las valoraciones de Amazon.

Así que, me atrevo a recomendar, hoy más que nunca, su lectura. Todos los detalles en: :https://amzn.to/3BZtNln





jueves, 21 de noviembre de 2024

EL CIELO

 


     Al escritor que hay en mí le gusta mirar el cielo. Por supuesto cuando empieza su día. Siempre trata de encontrar un rayo de luz motivante en él. Inclusive en días nublados como hoy.

    Y, luego, baja sus ojos a ras de tierra y, a menudo,  ese rayo de luz alumbra alguna cosa ilusionante, interesante.

     Hoy se encuentra con una reseña sencilla, pero hermosa, de su novela "Regreso al Sauce Curvo".  Un lector anónimo para él, en este caso una lectora, dice en Amazon:

     "PRECIOSA NOVELA

      Preciosa novela, llena de ternura y recuerdos de nuestra generación.

      Una historia que engancha a seguir leyendo, me ha gustado mucho"

       LINK DE DESCARGA:  https://t.ly/05tJH

    Pues, gracias, María, se dice, por formar parte de esos primeros rayos luminosos del día de hoy. Un día nublado, como ha dicho.

     Y, entonces, recuerda de cuando escribió de las raíces, aquellas que le inculcaron el hábito de mirar el cielo. 



“Hay algo bueno en este mundo y merece la pena luchar por ello”
J.R.R. Tolkien

EL CIELO


Cuando éramos pequeños nos tumbábamos en la hierba, o en la plaza, y mirábamos el cielo. Cómo pasaban las nubes o, en el atardecer, volaban, llenos de vivacidad, los vencejos. Y, entonces, nosotros cerrábamos los ojos y, luego, después de un rato, los abríamos a ver cuánto había cambiado el mundo. Dónde estaba aquella nube regordeta, que era como una vaca con unas tetas enormes, o si el sol había doblado ya la esquina del campanario y quedaba, en aquel instante, partido en dos, sacando aquellos brillos misteriosos e incandescentes de la campana. Y del reloj de la torre.

Aunque no lo sabíamos entonces, debía ser ya el destino, incierto, caprichoso, imprevisible, que nos sobrevolaba a todos nosotros, diminutas hormigas indefensas y confiadas, mirando al cielo. Destino, muchas veces alegre, juguetón, risueño. O, a veces, doloroso. Como aquel día.

Se acercó tu primo pequeño. “Terele – como así te llamábamos - vete a casa, tu madre está muy mal”. Y nosotros te observamos un momento cómo te levantabas. Y, luego, continuamos soñando con las nubes de algodón y misterio. Y con los vencejos, esos bullebulle alados que eran tan veloces como nuestra imaginación de entonces.

Y, después, ¡todo pasó tan deprisa! Aquel sonido de campanas: ding, dong, con una pausa grande, llena de suspiros, de lutos, de muerte y de lágrimas.

Tardaste en venir con nosotros. A tumbarte y ver el cielo. Tal vez era ya otra estación. Te pusiste a mi lado. Y me di cuenta que no cerraste nunca los ojos. Torpemente, te pregunté: “¿Es que ya no confías en el cielo?". Me miraste como una chica mayor, como si estuvieras mucho más lejos. Ojalá me hubieras dicho que no. Que ya no confiabas.


Te fuiste como quien se aburre de un juego infantil y caduco. Y quién sabe por qué, poco a poco, todos dejamos de jugar a aquel juego. Yo fui el último. De hecho, todavía lo hago. Y no es porque me hayan dado menos palos que al resto.


Simplemente, me gusta observar el cielo. Como otros juegan a las cartas o ven la televisión. Mientras, la vida también pasa. Yo la veo mirando las nubes, o a los hijos de los hijos de los hijos de aquellos vencejos, que siguen volando tan rápido como entonces, tan lejos como mi imaginación pueda llegar.



* * * * * *

DE MI LIBRO: "MIL PALABRAS PARA EL OPTIMISMO"

Foto: En esa maravilla que es El valle de Agrigento.




jueves, 14 de noviembre de 2024

VUELTA AL TAJO

 


Lo bueno, siempre pasa rápido. Y, luego, parece que no ha ocurrido, o que ocurrió hace un larguísimo  periodo de tiempo.

Eso me pasa a mí. Acabo de aterrizar. Me hubiera quedado más en mi cabaña de Alicante pero, los nubarrones de la Dana no le dejaban a uno tranquilo. Y mi mujer, que es muy prudente, me señalaba el cielo a menudo.

Así que aquí estoy, metido ya de hoz y coz en el trabajo. He actualizado mi web, que ya era hora. Me ayudará una empresa especialista en breve, para, según me dicen, ponerla a la altura  del escritor que ya soy. ¡Toma ya! ¡Estos del marketing digital se lo saben vender!

A mí, este tema del marketing me aburre sobremanera, pero no me queda otra si quiero acercar mis libros a los lectores. En esas ando liado ahora.

Y pensando en mis proyectos para el año que viene. Tengo algunas ideas que me bullen en la cabeza. Yo las dejo que se peguen unas con otras, como hace la naturaleza, para hacer su selección natural, nunca mejor dicho.

Tengo, además, que hacer algunos vídeos para mi gente, que se lo he prometido. Y preparar algunas cosas, porque la primavera que viene será una muy especial para la familia.

Mi padre tenía un amigo que decía: "Convéncete, Francisco, solo hay dos tipos de personas: las que han nacido para trabajar, y las que han nacido para holgar".

Yo, soy de las primeras, sin duda. ¡Y no voy a cambiar! ¡Eso es lo malo!

En fin, cada uno tenemos que lidiar con nuestro destino. Y a mí este destino mío de pencar y pencar es lo que me hace feliz. Mi mujer me ha dejado ya por imposible, salvo unas barreras muy claras que me ha puesto, para no perderme del todo en la literatura y sus afluentes.

Así que feliz de nuevo en el tajo. ¡Hasta que me entre el agobio y huya de nuevo a hablar con el mar!

Mi web: www.franciscorodrigueztejedor.com



En la Cala de Finestrat, tomando un café en sus terrazas, con la DANA de testigo.




En mi cabaña, cada vez me gusta más ir allí. Tres grados más que en Madrid (de día) y seis más (de noche). Relax y relax. Y la poesía del mar.

PERO, AHORA TOCA MOVERSE. YO ME MOTIVO CON ESTE "QUE NO PARE EL BAILE" DEL ENTRAÑABLE BRYAN FERRY, AHÍ VA: https://www.youtube.com/watch?v=A8UWMFV7ONE

Y ALGO QUE ME ALEGRA EL DÍA SOBREMANERA: EL NUEVO ARTÍCULO DE MI HIJO, Y DE UN COLEGA, EN LA LBS Y QUE HOY RECOGE EN SU LINKEDIN. OTRO, COMO SU PADRE, QUE LE GUSTA PENCAR Y PENCAR...

domingo, 10 de noviembre de 2024

UNOS DÍAS DE DESCANSO.

 


Tras un primer lanzamiento, prometedor, de REGRESO AL SAUCE CURVO, este escritor  deja los trastos tirados en el suelo y se va unos días a su cabaña de Alicante a oxigenarse y a ver el mar, que le relaja mucho.

Así que se olvida de todo y de todos, y huye con su mujer, como hace cada vez más a menudo,
del mundanal ruido.

Espera volver en cuatro o cinco días con las pilas puestas para retomar la agenda.



Aquí os dejo este VIAJE EN AUTOMÓVIL que escribí hace tiempo. No hay nada mejor que un viaje de vez en cuando para renovarse por dentro. Ahí va:


UN VIAJE EN AUTOMÓVIL

No hay nada más agradable que dejarse llevar. Como el agua del río, que discurre por el cauce a impulsos de inercia y de espuma. Como las nubes, cuyo destino es pasar, creando esas figuras gorditas, gigantes y, sobre todo, fugaces, que adornan por momentos el artesonado del cielo.

El automóvil corta el viento y separa el mundo en dos mitades: la tuya y la mía. O quizá, es sólo la cremallera que engarza nuestras dos realidades para siempre. Aunque nunca es para siempre, ¿verdad? Pero quién sabe.

Miro tu perfil mientras conduces. Tus manos firmes al volante, controlando nuestro destino. Las mismas que anoche se colgaban de mi cuello como alegres enredaderas. Tu pelo descansa tranquilo sobre tus hombros en ese elegante bucle. Yo sé que en la oscuridad es sólo un nido de susurros, un bosque cálido donde se pierde mi aliento. Y las nubes pasan, sí, son como un palio alto y hermoso, bajo cuya bóveda inocente nosotros paseamos nuestro amor. Hay un oleaje verde y dorado que acuna las orillas. Y, cuando cruzamos el río por el puente, un destello luminoso nos hace ese guiño que señala a los elegidos del momento, a los que pasan por allí. Y, sobre todo, a los que son capaces de verlo.

De repente suena en la radio una canción antiquísima que, curiosamente, habla sólo de hoy. Con esos acordes cadenciosos que se sobreponen al ruido del motor y que hacen que tú te gires y me dediques esa sonrisa, única en el mundo, «El día que me quieras...»



Y, si te quieres relajar leyendo, hazlo con REGRESO AL SAUCE CURVO, alcanzarás la paz de la vida:  Amazon: https://t.ly/05tJH


Un viaje un poco más largo, a Arizona este verano. Aquí, junto a mi hijo al que echo de menos, está realizando un MBA en la London Business School, en el Gran Cañón del Colorado. ¡Ya queda menos para volver a vernos en Navidad!

miércoles, 6 de noviembre de 2024

ÚLTIMAS CORRECCIONES

 


Había recibido la opinión de media docena de lectores de confianza sobre mi novela REGRESO AL SAUCE CURVO. Ahora ya me están llegando las impresiones de los lectores anónimos, los más importantes sin duda.

Y, aparte de detectar algunos gazapos, en un libro de 100.000 palabras siempre los hay, me han apuntado cosas interesantes sobre el final y sobre algunos personajes.

Lo bueno que tiene Amazon es que es una edición viva, puedes incorporar,  modificar, añadir, aquello que creas que hace crecer tu libro.

Yo he modificado el final y he dado nuevas pinceladas a algunos personajes. 

He quedado muy satisfecho.

¡La recomiendo! Incluso obtener una segunda copia para ver cómo ha cambiado la novela.


https://www.amazon.es/REGRESO-SAUCE-CURVO-generaci%C3%B3n-matrimonio-ebook/dp/B0DJ391J7Q?ref_=ast_author_dp&dib=eyJ2IjoiMSJ9.4BUZmjHe7Vi8Zf4sNgpa-4KJSavMMjGZk9vVU5ghsxqO-S1x7rPiXoUtlWYRWtSIY5q63kOHlGJYwnGMolou6JciUE2JQh9X8Zon6aXNVeo-ZSfh886ee_g_4Cj8JgKtkP95kjc_HKGQMAqjgCjz84oqorXzP3t0dBrJQEzdStIlZSxNWmRvdwpUpmE0sz7vstcZvmklwqjb0-70-V9l6CLzbNQsaHYfi3ZuoT5rviE.Q_r5qVf-lbln3_85Zdo8LxMHZfjnM8ePlBStWOLQ_o0&dib_tag=AUTHOR




lunes, 4 de noviembre de 2024

OCTUBRE, OCTUBRE...

 


OCTUBRE, OCTUBRE…

Vuelves de una pequeña y doméstica vendimia, todavía con las manos llenas de savia. Y de zumo. Regresas de liquidar la huerta, con los tomates verdes y ateridos ya de frío. Y de soledad. De recolectar las últimas manzanas, ebrias de vida ya y luchando a duras penas con la fuerza de la gravedad.

Hay algunos charcos, recuerdas, donde las avispas, errabundas de horizontes, agonizan doradas por el sol. Y luego, con las plantas arrancadas y amontonadas, para que se sequen, queda un silencio varado de resonancias, de vivencias, de estaciones marchitas que entran en el túnel duro e incierto del invierno.

Y tú te alejas de este cementerio que son los campos en otoño, donde la muerte dulce avanza por las hojas, por las ramas, pintando los paisajes de una música cadenciosa de marrones, de ocres, de amarillos, que son pinceladas que colorean la sinfonía del fin, precisamente. La acuarela de lo que se acaba. El lienzo, donde el dueño del tiempo termina el ciclo de la vida.
Y tú te alejas y escribes desde las Playas del Albir, donde el viento junta a capricho las nubes en figuras regorditas y misteriosas, que nacen y mueren en solo un instante luminoso, lleno de lejanía y de luz.


Y octubre llena la playas de ancianos con su otoño a cuestas y de niños que todavía no han entrado en la rueda del aprender a marchas forzadas. Y tú los miras como extremos del mismo círculo, que es una figura que no tiene extremos precisamente. Como puntos de la circunferencia de la vida que gira y gira. ¿O somos nosotros los que giramos en el eje inmutable del tiempo y sus estaciones?

Y las olas te hablan con un fru-fru de guijarros rodantes, con un zas-zas de avalanchas de agua sobre la arena, que provienen de no se sabe qué latido extraño, que bombea, sin duda, el corazón del reloj del impasible tiempo.

Alargas la mano y coges esa obra de arte, hecha de paciencia y de tiempo. Esa pequeña piedra llena de suavidad, de contornos que son como caricias, de curvas cinceladas por el tiempo. Para que se acompase mejor con la ola, para que ruede mejor. Hasta formar parte perfecta del movimiento único del tiempo.

Son los frutos del otoño. El parto final del tiempo que termina.

Y tú vas huyendo, sin saber, del campo a la playa. Como guijarro rodante , al que el otoño va persiguiendo, cincelándote también, limando tus ángulos. madurándote como a los membrillos que todavía tú no recolectaste. Acoplándote, en definitiva, con el tiempo escaso, pero único, que te ha tocado vivir.

Octubre, octubre...

En este tiempo de recogimiento de mitad del otoño siempre es bueno dedicar un tiempo a la lectura. REGRESO DEL SAUCE CURVO está arrancando con fuerza, ya es uno de los libros más regalados de su género. ¡No te lo pierdas! EN AMAZON:  https://t.ly/05tJH


lunes, 28 de octubre de 2024

HOY SE PUBLICA MI MEJOR NOVELA: "REGRESO AL SAUCE CURVO"

 



Dicen que el autor siempre está enamorado de la última novela que ha escrito, eso yo creo que es verdad. Pero no siempre cree que es su mejor obra. Yo sí que creo que lo es "REGRESO AL SAUCE CURVO". Porque no hubiera podido escribirla antes de ahora y porque ha sido necesario escribir todas mis obras anteriores.

Así que no puedo más que recomendarla, aquí os dejo el link de información y descarga:  

Amazon: https://t.ly/05tJH 

REGRESO AL SAUCE CURVO: La novela de las parejas de nuestra generación.  Un retrato, también, de la España de nuestra época, que llega hasta nuestros días.


jueves, 24 de octubre de 2024

HOLLYWOOD, HOLLYWOOD...

 



      Junto al Teatro Dolby de Hollywood


                Con mi chica. De recién casados, de nuevo. Junto al hotel donde se rodó Pretty Woman, en Beverly Hills, con Richard Gere y Julia Roberts.
  



HOLLYWOOD, HOLLYWOOD…
Una vez me dijo el actor Imanol Arias, mientras rodábamos nuestro cortometraje Victorita, Victorita…, basado en mi novela El día que fuimos dioses, que él protagonizaba:
–Todo en el cine es mentira, excepto lo que es la película en sí, que, a veces, también lo es.
Cuando nos acercábamos a las montañas donde está el famoso cartel de Hollywood, nos dijo Nico, nuestro guía:
–Ese cartel, que se instaló en 1923, no anunciaba los estudios cinematográficos, sino que era el reclamo de venta de una urbanización que se estaba construyendo. De hecho, el primer cartel ponía Hollywoodland.
Yo pasé por alto esta inicial decepción y, cuando terminé de hacer las fotos por la ventanilla del autobús, pensé que no importaba el cartel, sino el alma de Hollywood: el Paseo de la Fama, con sus cientos de estrellas en él.
Resultó que el Hollywood Boulevard está en un barrio cutre, feo y sin gracia. El guía nos dijo:
–Vigilad vuestras carteras, hay muchos “dedos largos” que hacen el agosto, mientras los mitómanos se embelesan con las estrellas de la acera.
Y, era una acera, en verdad. Ni muy ancha ni muy cuidada. Con las estrellas de los famosos sin orden ni concierto. Nada de Paseo de la Fama, sino una acerilla cutre, cubierta con frecuencia por vendedores ambulantes.
Fuimos al famoso Teatro Dolby, donde se entregan los Oscars. Su fachada y entrada no desentonan con la acera: vulgar, y sin chispa ni gracia alguna. Tiene, junto a él, dos grandes estatuas doradas del tío Oscar. Allí me quisieron hacer una foto, que es la que pongo, a pesar de que se me nota mucho la cara de pasmo que tengo.
Yo, lo que deseaba era encontrarme con mi musa. Aquella chica de melena rubia, labios envolventes y sonrisa dulce, que había poblado muchos de mis sueños de chaval en el internado de Sigüenza. Pero, me recorrí la acera y no di con ella, me dijeron que había más de dos mil estrellas, y que en la acera de enfrente también había cielo.
Pero, mi mujer y mis hijos tenían otras urgencias menos platónicas y más prácticas: comer. Y qué mejor que hacerlo en el mítico Hard Rock Café de Hollywood. Así que allí fui, no me quedaba otra, a ponerme en la cola. Se dan mucho postín en él, crean una fila artificial de decenas de personas, pero, cuando entras, ves un montón de mesas vacías. Otra mentira más.
Allí, comes rodeado de carteles de estrellas en las paredes y te hacen una foto de regalo. Bueno, te hacen varias más, que si deseas tienes que pagar a precio de oro. La comida, correcta, sin más.
Yo, ansiaba por volver a la acera y descubrir a mi estrella. Le pregunté a un vigilante que había en la puerta. “¿Monroe? –me contestó– Esa debe ser de las antiguas, ¿no? Pues no tengo ni idea, pregunte por ahí”. Le hubiera dado una patada en semejante sitio.
Recurrí a mi hija, la más experta con el móvil de todos nosotros. “Papá, he encontrado una aplicación, donde pones el nombre de la estrella y te lleva a ella”. La aplicación en cuestión existía, pero aquel día no funcionaba eso de “llevarte a ella”.
Desesperado, el tiempo se nos echaba encima –teníamos que ir a Beverly HIlls (otro día escribiré de él), el otro barrio mítico para el séptimo arte– mi hija encontró por fin una solución manual. Consiguió una foto de la estrella de mi querida Marilyn. Se veía el suelo y un poco del edificio que estaba a su lado.
Empezamos a mirar por los cuatro puntos cardinales y creímos localizar la fachada del inmueble. Estaba lejos. Así que allí nos fuimos los dos corriendo mientras mi mujer y mi hijo buscaban al guía para pedir algo de tiempo.
Por fin, llegamos. Y allí estaba. En el suelo. No había claveles ni rosas sobre ella. Me estaba esperando con la misma sencillez e inocencia que inundaba mis sueños adolescentes.
Sólo por capturar de nuevo aquellos recuerdos, habría merecido la pena esta visita a Hollywood. Sí, Hollywood, Hollywood… Descubrí, que no estaba en Los Ángeles, sino en algún barrio, soleado y limpio, de mi corazón.
Si quieres recordar, hazte con mi última novela: “REGRESO AL SAUCE CURVO”. Lo pasarás bien. En Amazon: https://t.ly/05tJH

En el Paseo de la Fama, junto a la estrella de Marilyn, a la que llegué con la lengua fuera y con el corazón en la mano.


Siempre en mi recuerdo.

PARA EL PROYECTO: LOS VIAJES DE UN ESCRITOR.

lunes, 21 de octubre de 2024

¡ME SIENTO BIEN!

 




El sábado, noche en el Teatro Amaya, donde está hecha esta foto. Viendo el monólogo del gran David Fernández, aquel que se inventó el personaje de Rodolfo Chiquilicuatre, que fue a Eurovision y todo.

 Su obra se llama "No estoy bien". Un título solo para quitarse presión, en una obra que hace disfrutar y reír al espectador a mandíbula batiente, porque está realmente bien, superlativo. Pasamos todos un gran rato. Y, además, buen síntoma, se nos pasó la hora y media en un pispás.

Yo, que no necesito quitarme ninguna presión, me siento realmente bien con mi última novela: "Regreso al Sauce Curvo". Tengo la ventaja de saber que la media docena de lectores que la han leído me la han puesto por las nubes.

Ya la podéis adquirir en digital a  precio de preventa (-70%), solo hoy, y también en edición impresa. No os la perdáis, amigos. En Amazon: https://t.ly/05tJH . ¡La novela de nuestra generación! Una gran historia de amor y un retrato de nuestra época.




miércoles, 16 de octubre de 2024

FIN DE TRAYECTO

 




En estos días de descanso en Alicante, tomo el sol, ceno donde me gusta y escucho música. Nada de leer, y, menos aún, escribir, que mi mujer no me deja.

Este tiempo en Altea y en El Albir es maravilloso. Veinticinco grados y mucha gente en las playas. Por la noche la temperatura solo baja cuatro o cinco grados y quedan una noches aún cálidas y muy agradables.

Vuelvo a Madrid con una música en mi cabeza. Es extraordinario poder disfrutar de todas las canciones, de todos los libros, de todas las obras de arte que el hombre ha producido desde siempre. Deberíamos estar agradecidos por todo esto y no ausentes y aburridos como se lleva en esta sociedad de la abundancia y de la decadencia que nos ha tocado vivir. Sus autores se marcharon pero nos dejaron sus corazones. Como haremos también nosotros dentro de no mucho.

Esta bellísima canción cerrará mi novela "Regreso al Sauce Curvo", como la música final en las películas mientras se ofrece el rodillo de los títulos de crédito, y los espectadores, y los lectores, saborean ese bouquet único que les ha dejado un buen film o un buen libro. Eso espero.

A mí siempre me transportará a estos días estupendos de descanso,  mientras recordaba a todas las personas que un día me quisieron, a las que dedico este libro, y a todos los artistas que un día nos precedieron.

Ahí va la música: https://www.youtube.com/watch?v=LX18ghuGhXM

Mi novela: ya se puede reservar en digital y en unos días se podrá adquirir también en papel: en Amazon: https://t.ly/05tJH



martes, 8 de octubre de 2024

¡POR FIN...ESCAPAR!

 


Hoy es un día de gozo para mí. He acabado por fin mi novela "REGRESO AL SAUCE CURVO". Los que la han leído me dicen que es lo mejor y más completo que he escrito. 

Para los amigos, y lectores tempraneros, ya se puede reservar a precio de amigo en Amazon.

https://t.ly/05tJH

Yo me escapo unos días  a descansar en mi refugio de Alicante, para a la vuelta bautizar a este niño y darlo a conocer como merece. Pasadlo bien, os dejo con este poema que escribí hace algún tiempo.


Escapar contigo

Si fuera posible
atravesar esta oscuridad.

Si fuera posible
huir de esta prisión,
escapar.

Romper estos lazos invisibles,
elevarme sobre la ciénaga,
poder volar.

Ir atrás en el tiempo,

si fuera posible,
volver a respirar.

Perderme entre la gente,
sin rastros del pasado,
vivir como un niño,
volver a empezar.

No me digas que sueñe,
que cree mundos nuevos,
que me vuelva a levantar.

Sólo quiero cerrar los ojos,
apagar la luz,
de este desván.

Solo quiero ser libre,
con otras cadenas,
en otro lugar.

Volver a ser cobarde.
Perder la cabeza de nuevo,
que sea otra vez lunes
…y escapar

Solo quiero eso,
escapar de aquí,
contigo,
huir los dos muy lejos
y buscar el mar.




jueves, 3 de octubre de 2024

LO MÁS IMPORTANTE.

 

Súper atareado estos días, recogiendo y valorando las aportaciones de la media docena de lectores de confianza de mi nueva novela REGRESO AL SAUCE CURVO, que me están haciendo llegar.

Pero, hoy, dejo los trastos para mejor ocasión. Hoy viene a visitarnos nuestro hijo desde la London Business School, donde se encuentra cursando un MBA. Llevamos dos meses sin verlo, así que no hay nada más importante este finde que recibirlo como se merece.

Y celebrar su primer artículo en la LBS, en el club de private equity, que, hoy, recoge en su Linkedin. Un gran orgullo y una gran envidia sana, yo nunca podría escribir, ni de lejos, en un inglés tan bueno como el suyo. ¡¡Enhorabuena!!

No hay nada  que alegre más a unos padres, que observar el crecimiento de sus hijos. Guillermo está compitiendo allí, en la primera división de las finanzas internacionales, los retos y las dificultades son muchas, pero los resultados no se harán esperar. ¡¡Hoy brindamos por ello!!









viernes, 27 de septiembre de 2024

"REGRESO AL SAUCE CURVO" YA DISPONIBLE EN PREVENTA.

 






¡¡Ahora en súper promoción especial por lanzamiento!!
“LA NOVELA DE TU GENERACIÓN”


Una gran historia de amor.
Un retrato de nuestra época.
Una novela conmovedora para recordar nuestra vida.

Un homenaje a las dos últimas generaciones que levantaron nuestro país.

¡¡No te la pierdas!!



Resérvala, ahora, a un precio excepcional durante el periodo de preventa.

Aquí: Amazon: https://t.ly/05tJH

miércoles, 25 de septiembre de 2024

LLEGA EL OTOÑO: LLEGA REGRESO AL SAUCE CUVO.

 

Regreso al Sauce Curvo cada vez está más cerca.

Ya tienen mi novela media docena de lectores de confianza. Estoy esperando sus comentarios para echarle el cierre.

Hoy escribí las dedicatorias. Ahí van:


A nosotros, la generación de la Transición, que nos casamos y fuimos padres en los ochenta y en los noventa, ¡y a nuestras parejas!, por haber lidiado juntos con tantas cosas.

A nuestros hijos, que quisimos quererlos tanto entonces, y aprendimos a quererlos todavía más hoy.

A nuestros padres, y al pueblo en que nacimos, en agradecimiento, porque nada de lo que se cuenta en esta novela hubiera ocurrido sin ellos.





Regreso al Sauce Curvo: Una gran historia de amor.

Hace ya bastante años, yo escribí este poema sobre el amor: el amor también, aunque se haya ido, siempre acaba llegando de nuevo.


VENDRÁ

Vendrá cuando menos lo esperes,
lo anunciará el estruendo de ola
que precede a la inundación.

Serás anegado hasta la médula,
como entonces,
encharcado y empapado hasta el último rincón.

Llegará como fulgor de rayo
o como temblor delicado.
Aparecerá como rompen las flores
o como nacen los regatos,
de la pureza de la roca
o del deshielo blanco.

Llamará a tu puerta de fuerte aldabonazo,
o metiendo su carta,
justo por debajo.

Vendrá de nuevo.
Porque el amor te llama
con esa llamarada
que yo conozco.


Y, en cualquier momento, esperando que llegue lo que tú quieres, siempre puedes pasar un buen rato leyendo la novela de nuestra generación: LEJOS DEL SAUCE CURVO. En Amazon: amzn.to/3EweRMr

lunes, 23 de septiembre de 2024

SE ACABA EL VERANO

 

Sí, todo se acaba. Hasta yo estoy acabando, hoy, probablemente, o mañana, mi nueva novela Regreso al Sauce Curvo. Ahora se la pasaré a un grupo de amigos lectores de confianza para que me den su opinión y el 28 de octubre estará disponible para los lectores en general.

Me encuentro satisfecho. Aunque, creo que era Picasso quien decía cuando terminaba un cuadro: "No sé si es una obra de arte o una puta mierda". No me atrevería yo a compararme con Picasso, ni por asomo, pero describe muy bien la duda que le queda al autor cuando pone punto final a la historia. Alguna persona que ya la ha leído me ha dicho que es de lo mejor que he escrito. Me quedo con esto. Hasta que lo confirmen, o no, otras voces.

Sí, se acaba el verano. Otro verano más, que quedará en nuestro recuerdo. Hace algunos veranos escribí este "Tiempo de julio". Ahí va:


TIEMPO DE JULIO

El tiempo es la daga que esculpe
las cicatrices de tu agotado corazón.
Dejándote en él ese mensaje cifrado
con su punta de acero
que tú entiendes tan bien.

Sí, el tiempo es solo un mapa de estrías,
un  cartograma  de ausencias,
que espera la definitiva y última
mueca de tu dolor.

El tiempo nos consume a todos
como un monstruo de voracidad infinita,
dejando solo un reguero de recuerdos.
Como rastro de la derramada sangre
que corre  por doquier.

Tú oyes su tic tac y te sientes vivo,
navegando en las ondas de los instantes dichosos
Queriendo ignorar la cercanía de la esquina,
donde caprichosamente gira el viento
del  impredecible destino.

Y no hay nada que hacer
sino columpiarte en tu barca.
Mientras el viento  sopla, respira,
y te lleva de aquí para allá
rayando un camino en el mar.

¿Qué quedará de ti entre la espuma de las olas?
¿Dónde irá a caer el último sudor de tu frente?
¿Quién querrá y podrá seguir tu huella?
¿Entre tanto trajín, entre tanta gente?
Te preguntas.



Y el reloj del tiempo solo te marca la hora
que él solo entiende.
Mientras cae el  sol y se termina julio.
Como también se acabarán un día las flores…
Esas que tú plantaste…

O, eras tú mismo,
floreciendo, 
alegre.
Con tus pétalos al viento
en mitad de la tarde…

Hace un par de semanas, en mi último viaje de este verano fuimos al Sur. Un día nos acercamos por Marbella, allí tuvimos una casa a tiempo parcial en una preciosa urbanización: Aloha Gardens. Con unos maravillosos jardines, como su nombre indica. Tenía también una cascada de agua a la entrada, pero parece ser que se le acabó el agua también. Por lo menos, el día que fuimos a visitarla.

A nosotros, nos llenó de nostalgia, aquel tiempo, catorce años, desde 1993 a 2007, en el que íbamos allí todos los veranos y criábamos a nuestros hijos. Aquí, unas fotos de la entrada:








Y un vídeo de algunos momentos de 1994 y 1996 en aquella casa: 
El grueso del periodo de tiempo, aquellos catorce años, abarca mi novela, en la que he empleado los últimos tres meses escribiéndola. Bueno, y todo el resto del año, construyéndola en mi cabeza.

¡Cuántos recuerdos de este verano que se acaba!

El último baño, frente al mar del Estrecho.